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Teresa: el coronavirus sorprendó a cientos de miles de viajeros y los deó varados por el mundo sin alternativas para volver a sus píses de origen. Dos ciclistas que realizaban una traveía por los himalaya quedaron atrapados en india.
Y durante dos meses enfrentaron las adversidades para sobrevivir en una tierra ajena. Ellos documentaron su odisea y la compartieron con galo arellano, veamos.
Galo: los himalaya casi nunca se dejaban ver. La polucón ha opacado la cordillera ás alta del mundo local, que esá en asia.
Pero la paálisis global por la pandemia la exhibó nuevamente. Luis: ¡yuju!
¡bienvenidos al himalaya! Galo: cruzar en bicicleta del íbet a la india fue el anhelo de cuatro ciclistas, entre ellos los colombianos alex betancourt y luis londoño.
Ciclistas: bienvenidos a la traveía en bici desde los himalaya. Galo: armar semejante viaje y en bicicleta en tiempos de coronavirus ¿no te parecó una imprudencia?
Luis: nosotros viajamos el 11 de enero a nepal y ni siquiera se haía empezado a hablar de coronavirus. Galo: visitaron pueblos remotos, donde los nativos los reciían con alegía.
Alex: hemos ya terminado de armar la carpa en este chiringuito maravilloso. Esta es una casa de familia, aqí tienen su lugar de dormir.
Aqí es donde duermen ellos. En este lugar duermen ellos y aqí dormimos nosotros.
Galo: pedalearon hasta el cansancio, se enfrentaron a las inclemencias del tiempo. Alex: es un suplicio, por dios.
Galo: su esíritu aventurero les abró las puertas a bellos amaneceres. Los pavos reales bailaban ante sus ojos.
Los pastizales, los elefantes y las cascadas eran la recompensa a todo su esfuerzo. Los reciían literalmente en cada pueblo como unas estrellas de rock.
Alex: es aí, cada ía es un nuevo descubrimiento, pero nunca lo imaginamos pasar de ser chayannes y a ser los corona, a ser mirados ya con miedo, con xenofobia, con ánico. Galo: en varanasi los cuatro ciclistas se separaron.
Alex y luis continuaron su traveía, pero la pandemia azoó la india y con ella vino la xenofobia. El toque de queda los deó atrapados por ías en un establo.
Alex: al tercer ía el señor de alá nos dijo que ya no poíamos estar porque la gente del vecindario estaba brincando por tener unos extranjeros alá. Luis: pero imaínese este tema.
No habábamos hindi, ni punyabi, ni ingés. Solo las señas.
Ya la familia de este lugar se asusó por miedo de que haya represiones de la comunidad o de la poliía. Y nos pidieron que nos féramos.
Galo: no tuvieron otra alternativa que llamar a la poliía local. Luis: en este momento estamos con miedo, porque pues cuando llega la poliía, llegan inicialmente dos, se tapan, no se acercan, dicen de lejos.
Luego ya acaban de llegar aá otros dos en motos. Esán hablando con el dueño del terreno, del predio.
Tal vez meténdose en problemas el pobre señor. Pero, bueno, aqí estamos afrontando tambén esto.
Nos señalan. Señalan que estamos aqí.
Galo: en medio de la zozobra de no saber qé pasaá con ellos ocurró lo impensable. ¿despacito?
¿por qé esa cancón? Luis: galo, fue incríble lo que pudimos sentir aí.
Imaínese, esábamos en la zozobra de una pandemia sin saber hacia ónde ir, sin saber si nos van a tratar mal o no, pero cuando ponen esa cancón entendimos que la solidaridad no estaba en cuarentena. Estamos dentro de la ambulancia ya.
Aqí esperando ya que el personal édico venga. Algo muy particular en india es que siempre...
Nunca hay uno o dos, son diez o veinte. Galo: terminaron en un hospital.
Luis: no sabemos si somos pacientes porque no nos han hecho ninguna prueba. No sabemos si estamos presos porque la entrada aqí fue como militarizada, pero la puerta esá abierta.
Y no sabemos si somos héspedes, porque todaía no ha pasado la cuenta de luz. Galo: cada vez que alguien golpeaba la puerta los ciclistas pensaban que los iban a desalojar.
Pero no. Luis: ¡guau!
Se ve bueísimo. Galo: comida nunca les faló, tampoco techo.
Luis: voy a dormir aá el ía uno de cuarentena, aí de este lado, pero luego podá ser el ía dos aqí. Luego el ía tres aqí.
Galo: 15 ías despés los édicos le confirmaron que eran negativos. Y que deían desalojar las instalaciones.
La ciudad de chandigarh estaba bajo un estricto control fronterizo. Luis: llevamos cinco horas intentando buscar un hotel en este lugar desierto.
Todos los amigos poliías de india nos esán ayudando, de chandigarh, y a ellos mil gracias. Galo: la poliía no solo los ayuó, sino que adeás los escoló.
Luis: llegamos a este lugar gigante para disfrutar de la tranquilidad que nos va a generar estar en un lugar como este. Galo: lograron que los recibieran en este hotel con una condicón.
Teían prohibido salir de la habitacón. Sus clamores en las redes sociales lograron que conocidos les tendieran una mano.
Alex: ú eres unángel que nos caó del cielo. Queremos saber un poco ás de ti, de ónde apareciste, ómo llegaste a nuestras vidas.
Y ¿sabes qé? Te debemos esta vida y la otra.
Galo: aunque su odisea estaba lejos de terminar. El encierro duó dos meses.
Luis: si esto no es estar en estado de vulnerabilidad en un pís donde simplemente somos extranjeros, entonces no sabemos qé es. En este momento, pedimos ese corredor humanitario.
Galo: regresar a colombia les costaba alrededor de cuatro mil ólares por persona. Decidieron entonces subastar sus bicicletas.
Para ese entonces la prensa hinú haía registrado su presencia en el pís. Luis: y somos conscientes.
Aqí pasamos de ser vedettes y de ser el show para tomar selfies a ser un riesgo que asume de todas maneras aá el gobierno indio. Y lo sabemos y lo asumimos, por eso nos preocupa y nos asusta esperar demasiado tiempo.
Alex: ahora nuestraúnica prioridad es regresar a casa. Luis: hoy ás que nunca pedimos su ayuda, tu apoyo, tu donacón ecoómica para poder regresar a casa.
Galo: son nuestros hermanos. ¿los vamos a dejar por fuera?
Solo piden una cosa. Volver a casa.
Manish, un empleado del hotel, les llevaba comida. Alex: llega manish con el é, una gran noticia.
Y la otra, estamos en vivo viendo el programa en medelín para la recolecta. Galo: una reja bloqueaba la ventana de su habitacón, pero les permitó encontrar en medio del confinamiento nuevos amigos.
Luis: hola, comeón. Galo: el largo encierro foró una relacón con los visitantes.
Luis: pues los que esábamos en la reja adentro éramos los seres humanos y los que estaban afuera eran los animales. Aí empeó la primera de las enseñanzas.
Una monita, una hermosa amiguita, se acercaba a mirar al celular y haía caritas y se sonría. Se convirtieron en nuestros amigos, ya que no poíamos compartir con persona alguna.
Galo: nunca desfallecieron. Hicieron todo a su alcance para despejar la mente.
Incluso el idioma deó de ser una barrera. Somos brahmanes hinúes.
No se nos permite hacer nuestro matrimonio amoroso. Luis: ¡guau!
Galo: y todo empeó a caer en su lugar. El 17 de mayo lograron que lo llevaron en un vuelo clasificado como humanitario por los gobiernos de colombia e indonesia.
Piloto: no han sido tiempos áciles para nadie y poder estar hoy aqí a punto de llegar a nuestro pís despés de cruzar el mundo entero no hubiera sido posible sin su esfuerzo.