La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Que vinieron a estados unidos buscando asilo, permanecieron por largos meses bajo diíciles la frontera, pareciera que la paciencia y el sacrificio para entrar legalmente al pís, esta es la historia de lo que para algunos padres e hijos fue un purgatorio. Mi nombre es josé rolando, soy de honduras e inmigrante en el campamento de matamoros.
Yo soy originaria de honduras y actualmente estoy aqí con familia. Tambén estoy con mi esposo josé.
José: decií salir de mi pís por amenazas de muerte, mataron a una ía y a su esposo. Pude sentir el temor de lo que iba a pasar conmigo con í esposo y con mis tres hijos que son menores de edad.
José: tardamos desde honduras de matamoros, al llegar al campamento, las autoridades de estados unidos nos dijeron que íbamos al campamento y que íbamos a esperar el proceso en éxico. Éxico decidó hacer un campamento a la orilla del ío y aí fue como crecó el campamento de migrantes de toda centroaérica, tambén de todos los píses.
Empezamos de la nada, ólo veíamos con nuestra propia ropa y algo de documentos. Yo peía con mis hijas y pude reunir un dinero para comprar una carpa de campaña y aí fue como tuvimos la primer carpa de campaña para que nuestros hijos puedan estar adentro.
Bueno, para principios de marzo 12 comenó la pandemia a nivel mundial, todos esábamos con miedo, los perjudió mucho a nosotros, porque la frontera estaba cerrada y estuvieron cerrada por mucho tiempo y precisamente teíamos una cita para ir a nuestras cortes, cerraron las cortes en las fronteras y no pudimos ir a la cita, vimos que las autoridades estaban en nuestra contra. Son lugares que no esán adecuado para que vivan los seres humanos.
No es tan ácil soportar tanto sufrimiento. Esa vez nacó un beé en ese lugar frente a nosotros.
El padre de la beé que nacó comoél cuenta que llamaron a la ambulancia yél dijo que no recoían a inmigrantes. Mientras una persona no pase por momentos de eso, jaás se podá imaginar por qé uno como padre toma ese riesgo.
Y la verdad es que no me arrepiento de haberlo hecho, jaás me voy a arrepentir. Mi familia y yo estuvimos 21 meses en el campamento de migrantes de matamoros, hubo un momento en el que perdimos la esperanza, pero nunca perdimos la fe.
El 26 de febrero a esos las 7:00 a. M.
, nos dan la noticia de que estados unidos nos permitó pasar. Estamos muy alegres, primeramente con dios, porque nos dieron la noticia de que nos vamos mañana.
Pasamos el puente y seníamos como que era un sueño. Solamente entregamos los documentos, nos tomaron las huellas y nos tomaron fotos y ápido salimos de ese lugar, nos subieron a un autoús y este autoús nos lleó a la central de autobuses de broadway y aí quedamos libres.
Quedamos impactados de ver la ciudad. Aeropuerto de san francisco, yo todo lo senía con el llegamos a ese lugar que era un sueño.
En lo que esán viviendo actualmente mis tres hijos, ahora puedo ver que ellos soníen y que son felices en su nuevo hogar. Puedo decir que hoy si puedo dormir tranquila y en paz y saber que való la pena haber sufrido tanto, haber pasado tantas dificultades para llegar