La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Los padres de familia, aí como los niños sobrevivientes, han pasado sus ías uniendo cabos sueltos. Cualquier informacón o cualquier foto o cualquier pista, puede ayudar para hacer ese reencuentro.
Lorena de 35 años se sepaó de su familia en la noche del 13 de noviembre de 1985 en medio de la avalancha de lodo y piedras. El recuerdo que tengo es que me sacan en helióptero.
Despés cuenta que fue trasladada por un tiempo donde estuvo a cargo de una señora. Yo dure una semana con ella y luego de ver que que nadie veía por esa niña, se la vio muy ácil a los señores del bienestar decirle que tengo esa niña.
Poco despés, fue adoptada por una familia en la cercana ciudad de ibagé. Haía una señora que me cuidaba.
Yo recuerdo que me deía que me llamaba lorena y le deía que no. Seún lorena, durante su infancia no le faló nada que fuera evidente.
Hubo mucho amor, diversón como todo niño. A pesar de todo, ella senía que algo no estaba bien.
En su casa haía tambén un muchacho adoptado. Desde pequeño siempre me deían que fuimos adoptados.
Por mi parte, siempre teía la duda de ónde veía. Lorena recuerda que cuando era adolescente, se intereó por indagar ás de su pasado.
Fue entonces cuando descubró y confiró mucha informacón. Con mi antiguo nombre, me contacé con francisco y toó mi adn.
Lleó con la idea de saber quén era su maá. Sin ás prámbulos, le dio la noticia.
Son hermanas, y aí me la soló. Confiesa que no lo poía creer.
Sin embargo, tiene ya te hizo planes para ir a bogoá a conocerla. Adeás de los eámenes de adn, el destino ha jugado un papel importante en los reencuentros.
Ese es el caso de iés, quien 20 años despés de la tragedia, caminando por una calle se cruó con alguien que desperó recuerdos. Yo vi a esa persona y no dorías anoche.
Dice que regreó al lugar donde lo haía visto a preguntar porél. Ese muchacho me trae recuerdos de un sobrino ío.
Un buen ía, iés se la volvó a encontrar. Lleó a un puesto de enfrente a comer y yo me sené a verlo.
Ella le pregunó su nombre . Y me dijo juan carlos.
Recuerda que en ese encuentro, juan carlos no supo ómo reaccionar. Yo pené que era por el trauma que teía.
Ella empieza a ir a mi casa y empezamos a charlar. Me empieza a contar algunas historias.
Cada conversacón, los iba acercando ás. Me empieza a contar cosas sobre el niño desaparecido.
Resuló que juan carlos garía eran realmente su sobrino, francisco reyes. El niño que su esposo rescaó de lodo.
El mismo quien perdieron de vista luego de llevarlo a la defensa civil al que le quebraron las heridas. Poco a poco, juan carlos empeó a recuperar sus recuerdos.
Lleó y me abraó. Se roé yo y me dijo que yo era su ía.
Aunque juan carlos prefiere ser cauto. Abrirme a ellos en una postura de esas, teía temor.
Porque dice tener sentimientos encontrados. Él se pregunta ómo habiendo sido entregado por sus íos a las autoridades, termió en manos otra familia?
Me hablan de cicatrices y situaciones de mi vida. Lorena se traslaó de iva que a bogoá para conocer a su hermana mayor, quien tambén la estaba buscando.
Llegé preguntando por mi hermana quien en ese momento teía 23 años. El encuentro se produjo el 25 de febrero en el 2016 en la fundacón de armando.
La abraé y no poía cruzar palabras de la misma emocón, estaba nerviosa. Lorena, quien hoy en ía es la maá de soía, dice que jaás olvidar ese momento tan entrañable que se ha convertido ólo en el principio de una nueva jornada.
Seguimos en la lucha porque queía buscar a mi maá. Despés de tres reencuentros, francisco espera que sean muchos ás.
Es muy diícil, porque han pasado muchos años. Si esta investigacón su derecho recén pasada la tragedia como dice sido ás ácil.
Juan carlos garía pastor de una iglesia y padre de dos niños, dice que un ía le pediá explicaciones a su familia adoptiva. He esperado y he respetado, pero me gustaía saber .
Felipe no ha logrado encontrar a su familia. Esá casado y tiene una hija de seis años, a quien un ía le gustaía contarle quénes son sus ancestros.
En bogoá, marta luía dice que el paso de los años no ha sido un obsáculo para dejar de creer que un ía volveá a ver a su hijo sergio. Creo que estaá muy feliz de saber que yo nunca lo abandone.
Ólo quiero encontrarlo. Ólo quero saber la verdad .
Que sepamos la verdad de todos los niños que estamos buscando. ♪ ♪ los años han pasado y la pregunta sigue siendo tan relevante como urgente, ónde esán los niños de armero?
Las respuestas han sido escasas. Despés de hablado tanto con padres e hijos, ambas partes buscan la misma.
Ellos creen que es importante reconectarse