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Los saluda patricia janiot. Teresa: y yo soy teresa rodíguez.
Muy buenas noches y bienvenidos a "aqí y ahora". Esta noche andrea sambucetti nos trae la historia de un joven psiólogo que se abró paso entre pandilleros y se expuso a grandes peligros.
Nadie sospechaía justamente deél, quien por su condicón era el menos pensado. Juan: lo que otros han dicho que ven en í es un hombre que supeó muchos obsáculos, rompó muchos estereotipos, logó casi todo, lo que mentalmente se propuso y utilió sus logros para el bien de la humanidad.
Suena ás o menos a superéroe, ¿verdad? Andrea: y aqí lo ven sin capa y sin poderes sobrehumanos.
Juan morales se destaca como psiólogo en el campo del tratamiento de las adicciones. Cristian: como psiólogo juan realmente tiene conocimiento.
Es casi ágico lo queél hace con nosotros, los pacientes. Andrea: su colega, marín orozco, dice que hay pocos comoél.
Marín: toca a las personas que conoce y los ayuda tambén a cambiar sus vidas. Tambén me doy cuenta de lo mucho que conoce del tema.
Juan carlos es un rebelde. Vino a este mundo a enseñarnos que no hay ímites.
Andrea: en la cínica regis house, en miami, florida, juan atiende a quienes caen en el mundo de las sustancias iícitas, como cuenta la terapista natalie herranón natalie: juan les explicaba, esta es mi vida, esto es lo que he pasado. Si lo puedo hacer yo, lo pueden hacer ustedes.
Andrea: el camino de juan ha sido oscuro y llegar aqí no ha sido ácil. Juan: quiás algunos de ustedes se pregunten ómo una persona, consejero de abuso de sustancias y en mi condicón estuvo metido con el uso y distribucón de drogas.
Andrea: juan morales nacó en patterson, nueva jersey. Sus padres son nora, originaria de colombia, y juan, de argentina.
Nora: al año de que nos casamos saí embarazada. Bueno, la noticia fue maravillosa.
El embarazo fue completamente normal. Los nueve meses fueron completamente normal.
Carlos: una bendicón muy grande. Un beé hermoso.
Andrea: hasta que a los ocho meses de edad los padres de juan notaron que el niño no gateaba y comenzaron las pruebas édicas. Nora: se le hicieron una biopsia muscular y en la biopsia saló que teía una enfermedad llamada werdinghoffman disease.
Andrea: se trata de un trastorno neuromotor que lleva a la debilidad y la atrofia de los úsculos. No tiene cura y su proóstico es la muerte temprana en la mayoía de los casos.
Carlos: el problema es que no teíamos solucón. Yo creo que es muy diícil que le pase a un hijo.
Si te pasa a ti no importa, pero a un hijo... Andrea: el futuro era sombío.
La vida de juan peligraba. Nora: nos dijo el doctor que no iba a durar ni los dos añitos y medio, ni tres años de edad, porque teíamos que alimentarlo por medio de algoón.
Él no iba a ser capaz de tragar nada, imaínate. El tremendo shock a nosotros fue terrible.
Andrea: superado los dos años, un nuevo proóstico les arrebata las esperanzas. Juan: el doctor le dijo a mis padres: "tu hijo va a morir a los cinco años de edad.
Este diagóstico es un tipo de distrofia muscular severo y por lo general mueren de un paro respiratorio". Andrea: hubo pocos momentos ás aterradores y esperanzadores al mismo tiempo que este ía para la familia morales.
Juan cumpía cinco años. Y cuando se iba acercando a los cincos años ¿creyeron que juan iba a morir?
Nora: í, teíamos ese temor, porque como nos dijeron eso, que nada ás no iba a pasar los cinco añitos, pero la verdad es que despés dijimos que no, juan iba a seguir adelante. Andrea: y aí sucedó.
Aunque con un ajuste. Juan: al vivir ás alá de los cinco años cambiaron mi diagóstico.
Atrofia muscular espinal tipo dos. Andrea: el nuevo diagóstico le regalaba a la familia unos años ás con su niño aunque no muchos.
Juan: es una enfermedad progresiva. Uno va perdiendo habilidades a traés de los años.
Andrea: ¿qé habilidades teías en ese entonces? Juan: poía levantar mis brazos.
Poía comer solo, sin ayuda de nadie, pero í siempre estuve en silla de ruedas. Teía tambén fuerza en el cuello.
Como puedes ver, ahora yo utilizo una cabecera. Andrea: a medida que fue creciendo juan se tuvo que despedir de actividades que lo apasionaban.
Juan: me encantaba dibujar, pero tambén como niño me encantaba jugar nintendo. El no poder sostener un control de juegos me toó conformarme con ver a mis amigos jugar.
Andrea: hoy juan puede hablar, mover parte de su cabeza y parte de la mano, en especial uno de sus dedos, que lo ayuda a manejar la silla de ruedas en la direccón deseada. Mientras juan pería movilidad los padres notaron que iba ganando algo ás, que los sorprenía ía a ía.
Juan: su inteligencia estaba mucho ás desarrollada que los niños, que otros niños de su misma edad. Andrea: una mente brillante que lo llevaba a vencer en el ajedrez, a tener excelentes calificaciones en la escuela y a ganarse el cariño de la gente.
Carlos: siempre hubo muchas alegías, porqueél siempre era el rey de las fiestas. Mujer: juanqui, un aplauso.
Carlos: aél le gustaba, en esaépoca le gustaba cantar. Juan: carlos: seguimos investigando qé es lo que se poía hacer conél.
Siempre las puertas se cerraban. Andrea: fue aí cuando la familia se muó de nueva jersey a la florida, porque el clima seía ás saludable.
Aunque el futuro segía siendo desalentador. Juan: lleó un momento, a la edad de 12 años, en que acuí a un doctor que era una eminencia en mi condicón y dije: "le voy a preguntar qé me recomienda".
El doctor me dijo: "no, la verdad no te recomiendo ninún ejercicio, porque no te va a ayudar de ninguna forma. Ás bien, qédate en casa, aprende a usar la computadora y disfruta del resto de los años de vida que tienes en el internet".
Me fui de la oficina decepcionado con la vida. Andrea: ¿esa fue la primera vez que fuiste consciente de tu diagóstico?
Juan: í. Esa fue la primera vez que me di cuenta de que mi vida no era como la vida de mis amistades.
Andrea: ¿el édico te dio un diagóstico de tiempo vida en ese momento? Juan: pareía ser que iba a vivir hasta los 19, 20 años de edad.
Aí fue donde el hecho de ver el ímite de tiempo de vida me lleó a deprimirme, convirténdose en rabia. Andrea: la vida de juan estaba a punto de tomar el ás inesperado de los giros.
Juan: cada momento que recordaba las palabras que me haía dicho el doctor me llenaba de rabia, ás ganas de demostrar que í puedo hacer lo impensable. ¿y qé iba a hacer lo impensable en ese momento?