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Despés de haber sido condenados a muerte, los tres hermanos crían que su final estaba cerca. Se senían en un calleón sin salida.
Haían perdido todas las apelaciones para evitar morir ahorcados, pero la llegada de un diploático con una misón les devolvó la esperanza. Con el paso de los años esa esperanza se convirtó en un milagro.
La suerte ya estaba echada. En medio de la oscuridad, los tres o menos bella unaúnica luz ante la posibilidad de apelar su sentencia a morir en la horca.
Aqí fallecieron muchas compañeras. Sinceramente, de aí para adelante fue cuando empeé a rezar ás, pedir a dios.
Y alí fue cuando sení muy feo. Sin embargo, doña carmen no pería la fe.
Yo le peí a dios que no queía que le pasara nada malo. Con ayuda de la gobernacón de sinaloa y la donacón de una iglesia, leticia, la hermana de los convictos viaó a malasia para estar presente en una de las audiencias de apelacón.
La acompañaron otra hermana y una cuñada. Gracias a un permiso de la corte en un receso durante el juicio, pudieron estar con ellos por unos minutos.
Los abrazamos y qé árbaro, pero ás te duele cuando te tienes que retirar y dejarlos aí. En la audiencia les ratificaron la sentencia de muerte.
Al final del proceso juídico, los tres hermanoshaían perdido todas las instancia de otro apelaciones. Su tiempo libre lo utilizaban para escribir y responder cartas que funcionarios de la embajada mexicana es haían llegar a sus familiares.
En una de esas, una de las isla de sión le escribe a su padre ómo seía culiaán sinél. Adeás le dicen que le piden a dios y a la virgencita por ellos para que pronto vuelvan a estar por nosotros y que todo vuelva a ser como antes.
Pareciera que sus oraciones fueron escuchadas porque coincidieron con el nombramiento de carlos élix corona como nuevo embajador de éxico en malasia. El diploático tiene una experiencia de 37 años en el servicio exterior.
A í me toó laúltima parte, la parte complicada en donde ya se haían perdido todas las instancias juídicas en las que los hermanos teían acceso para realizar su caso. Una de sus misiones era salvarle la vida a los hermanos gonález villarreal.
A los tres ías de haber llegado a malasia a visitarlos a la árcel y despés lo hizo cada mes. Para entonces los hermanos haían pasado seis años en la árcel.
Yo les deía, céanme que de mi parte y de parte del gobierno de éxico, yo tengo el apoyo, la instruccón y la conviccón de que si tengo que ir a sentarme con el diablo para hablar de su caso, lo voy a hacer. Agotadas todas las instancias judiciales, todaía avón oportunidad para evitar que los tres hermanos murieran ahorcados.
Seún la ley malaya, el sulán o equivalente al rey es elúnico que puede perdonarle la vida a una persona condenada. El embajador carlos élix corona comenó a establecer una relacón de confianzay abrir una porta de dálogo con el sulán para exponerle sus argumentos.
Primero le habó de las razones humanitarias. Queél poía evitar una tragedia mayor, porque de ejecutarse la sentencia, tres miembros de una familia seían ahorcados.
Tambén les puso las razones poíticas. Que esto va a ser un legado fundamental que el gobierno y el pueblo de éxico siempre recordaía como un acto de generosidad del sulán.
Para respaldar esta úplica como los hermanos gonález villarreal le escribieron cartas de clemencia. Yo le peía que me diera una oportunidad ás, que teía al una.
Que estaba arrepentido peía perón. Las familia en éxico tambén tuvo cartas de vecinos para acompañar la solicitud del perón.
Pero los abogados no estaban muy optimistas. Mire, embajador, en el mejor escenario vamos a poder salvar a uno que no lo hago porque en.
El embajador élix corona rechaó esa posibilidad. Los tres esán en el mismo caso y vamos a luchar por los tres de la misma forma.
Mientras tanto, en malasia siguieron las ejecuciones . Dos en el 2013 y otras dos en el 2014.
Los hermanos vían la horca cada vez ás cerca. Tres años de ardua labor diploática pareían estar dando frutos.
Logramos que el sulán es generosamente les condenaá la pena de muerte por cadena perpetua a 30 años. Aunque no era precisamente la respuesta que estaban esperando.
La sentencia del sulán no inclía los 10 años que para la fecha los tres ya haían cumplido en prisón. É me sení alegre.
El embajador corona no se dio por vencido e insistó en solicitarle al sulán que reconsiderara su decisón. Esta vez argumenó que los hermanos no teían antecedentes criminales en éxico ni en malasia.
Con un reporte de la prisón demostó el buen comportamiento de los acusados y les pidó que le escribieran otra carta al sulán. Tambén ayuó el hecho de que fue un delito que no se registó en ninún acto violento.
Pasaron 11 meses sin escuchar respuesta alguna del sulán hasta que un ía los cambiaron de árcel y el director del penal es hizo una pregunta que los desconceró. Imaínese que yo fuera dios.
En ese momento yo fuera el juez. Que dios esto veá que lugar ío.
Qé le pediían? La libertad.
Le peíamos que nos dejara libre para volver con nuestras familias. Bueno, felicidades.
Esán libres. Los tres no poían creer lo que estaban escuchando.
El sulán les haía primero perdonado la vida. Luego los haía indultado y ahora les estaba concediendo la libertad.
Y ustedes en este momento ómo reaccionaron? Ganas de abrazarnos y llorar, pero nos aguantamos.
Dios fue el que nos hizo el milagro. La verdad, hasta el embajador mismo dijo que esto era extraordinario.
Pocos ías despés los hermanos gonález villarreal estaban aterrizando en culiaán. Confirma el avón y todos esperando.
Y dice mita, ya, comórtense. El embajador élix corona les haían dicho que iban a recibir un regalo.
Táela mi hermana, alejandrina mira por la escalera y mira bajar aqí, aí viene sión, yo lo vi, dice. Todos nos pusimos a llorar.
Entonces dice, lleó el regalo grande. Cuando vimos a los tres en la portada.
Alí estaban sus hijos, a los que no vieron crecer. Maine que la abracen porque me dio mucha tristeza verla aí.
Pero tambén lloé de alegía con ella. Me recibieron muy bien.
Haían regresado en la fecha que le proveyeron a doña carmen. El ía de la madre.
Ólo que haían transcurrido. 11 años, dos meses y una semana.
Agradecidos tras el de su pesadilla, los hermanos gonález villarreal dicen haber aprendido muchas lecciones. Pensar dos veces las cosas antes de hacer y medir las consecuencias.
Ómo te cambó la vida? Aprení a valorar la vida y