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Teresa: con la reciente reapertura de las playas de miami vino una sorpresa. Depredadores marinos fueron vistos justo en las aguas donde usualmente hay un gran úmero de bañistas.
La presencia de los peces con filosos dientes cauó revuelo y temor entre muchos. Como nos muestra juan carlos aguiar, el regreso de los tiburones hizo que muchos se preguntaran quénes esán en mayor peligro.
Los humanos o los animales. Juan: desde el aire no se ven tan peligrosos.
Tanto que mientras los tiburones nadan alrededor de este hombre, él pareciera no preocuparse por el riesgo. Íctor: los tiburones aqí en miami llevan mucho tiempo estando aqí, lo que pasa es que generalmente hay ás gente en la playa y los tiburones no quieren tener nada que ver con las personas.
Juan: para íctor bach, de la universidad de miami y quien hace años estudia a los tiburones, los seres humanos no hacemos parte de su dieta. Íctor: al contrario de lo que hollywood y muchas peículas intentan mostrar, los tiburones no cazan a la gente.
No les interesa estar cerca de la gente. Juan: el rumor de su presencia se conocó ápidamente.
Beatriz: vi en las noticias que hubo tiburones aá. Juan: sin embargo, beatriz prieto dice que aprovecó el ía.
Beatriz: siento miedo, pero me convencieron y me meí al agua. Juan: otros como rúl escobar ni se enteraron de lo sucedido.
Rúl: no saía nada sobre tiburones, ni nada. Es la primera vez que venimos a la playa desde que estamos en cuarentena.
Juan: no esá comprobado, pero quiá la soledad y el silencio de la cuarentena en las playas de la florida sean la raón para su visita. Íctor: yo creo que la pandemia puede que haya hecho que algunos tiburones tengan ás confianza en acercarse a zonas de muy poca profundidad.
Juan: en el pasado rúl escobar los haía visto. Rúl: antes yo he venido a la playa y han habido tiburones, pero la gente se sale y salimos todos.
Juan: no es elúnico que se los ha cruzado. Guillermo quero, quien a menudo visita las playas con su pequeño hijo, tambén los ha visto.
Guillermo: estuve en el agua, vi un tibuón, pero no, naé lejos del tibuón, claro. La otra direccón del tibuón.
Juan: con pandemia o no, con encierro o actividad cada verano los tiburones llegan a estas zonas. Guillermo: si ves un tibuón tienes que salirte del agua, avisarle a todo el mundo y decirle a los guardias tambén para que cierren la zona.
Juan: y es precisamente en el verano cuando ás ataques de tibuón se registran. Íctor: hay ás gente bándose, hay ás gente haciendo surf, hay ás gente simplemente haciendo actividades acáticas y eso simplemente va a naturalmente elevar los úmeros de ataques de tiburones en laépoca.
Juan: cada vez que estos peces ondean cerca de las costas la pregunta que muchos se hacen es qé tan peligrosos son. Ariana: para í es ás peligroso el coronavirus obviamente.
Los tiburones es algo que si ú lo ves puedes salir y como cuidarte, pero con el coronavirus es algo que lo puedes coger ácilmente. Juan: y aunque ariana aguilera dice no tenerles miedo, tampoco se arriesga a sumergirse en el agua por mucho tiempo.
Ariana: simplemente enté un momentico, pero solo hasta la orilla y despés volí a salir. Me he quedado ásicamente todo el tiempo en la arena.
Juan: mientras tanto las playas siguen abarrotadas de quienes buscan recuperar el tiempo perdido de sol y arena por culpa del confinamiento. Despés de las últiples versiones de presencia de tiburones enáreas de bañistas, quisimos hacer un recorrido por la costa este del sur de la florida, para ver qé tan ácil o tan diícil puede ser encontrar estos animales en su ábitat natural.
Nos lanzamos al mar en una embarcacón con la misón de buscarlos. En laúltima écada se han registrado en estados unidos nueve ataques fatales de tiburones en las costas de la florida, california, massachusetts y haái.
El odonólogo álvaro ordoñez tuvo suerte. Durante un paseo de pesca submarina en key biscayne en febrero de 2019 estuvo a punto de perder su mano derecha de un mordisco.
Álvaro: cuando saó los dientes teía el ojo yo a esta distancia y los dientes aqí y alcanó... Esta mano que estaba sobre el hocico, alcanó a sacar los dientes y me hizo un rasguño que destroó la mano, el dedo pulgar.
Juan: con su dedo colgando y dejando una estela de sangre al ser sacado del agua pené que se le haía arruinado su vida y su carrera. Álvaro: me rompó la arteria radial cinco cenímetros, cinco cenímetros de dos tendones del dedo pulgar y me fractuó tres huesos.
Juan: los édicos le reconstruyeron la mano yél recupeó su movimiento. Semanas despés regreó a trabajar.
Y al sitio donde pudiera haber muerto. Álvaro: porque yo amo el mar, yo amo el mar y mi vida desde que tengo cuatro, seis años siempre ha sido el mar surfeando, windsurfeando, buceando, haciendo kite.
Juan: nosotros estuvimos en el mar por varias horas. Buscamos hacia las playas.
Tambén hacia oéano abierto. Encontramos lanchas pequeñas, algunos botes medianos y hasta gigantes cargueros.
¿qé tan posible es en un ía normal encontrar tiburones en estas aguas? David: muy poca.
Es muy poca. El tibuón no entra a esta agua, esá muy fía.
Siempre se quiere quedar afuera, buscando profundidades. Juan: hace mucho tiempo que david giénez es capián de barcos y dice que hasta el momento no se los ha encontrado.
David: yo estoy normalmente en la costa de fort lauderdale, de miami, de biscayne, de cayo largo. Nunca, nunca, nunca en 35 años que yo llevo haciendo esto nunca he tenido la oportunidad de tropezarme con uno.
Juan: vimos banderas que indicaban presencia de buzos, algunas personas remando, pero los tiburones segían esquivos. Ás de 30 millas hemos recorrido para llegar hasta este punto.
La marina en fort lauderdale, al norte de miami, sin embargo, ha sido imposible encontrar uno de estos ejemplares. Vamos a ver ómo nos va en el camino de regreso.
No tuvimos suerte. Al terminar la tarde regresamos sin verlos.
Cada año en estaépoca millones de bañistas buscan diversón en las playas y se aseguran de saber qé hacer. Ariana: si me meto en el agua y veo un tibuón salgo corriendo.
Beatriz: salgo corriendo si veo un tibuón. Juan: lo cierto es que los tiburones cada vez son ás perseguidos en busca de pequeñas fortunas que pagan por sus aletas y su carne.
Íctor: yo creo que ás que miedo a los tiburones tendíamos que tener miedo por los tiburones, porque mucísimas poblaciones esán decayendo. Juan: mientras tanto, los tiburones seguián alí en su espacio.
Los humanos