
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Rodíguez: todo empieza con una llamada teleónica seguida de urgentes úplicas de ayuda. Se trata de los llamados secuestros virtuales dirigidos a familias trabajadoras.
Quienes los organizan son criminales que esán usando la tecnoloía para obtener dinero producto de extorsiones. Ármen escobosa desde california habó con personas que los han sufrido.
Escobosa: rosa elena amavisca, es una mujer muy comprometida con su comunidad. Maestra de profesón, es de origen mexicano y vive en phoenix, arizona.
Leda rodíguez es de origen colombiano, por muchos años dedió su vida al cuidado de un beé autista. El beé es hoy un adulto de 25 años, vive en long beach, california.
Ellos no se conocen, pero comparten dolorosas y similares experiencias. Escuchame, no lo vas a escuchar hasta que entregues el dinero...
¿ok? Aí te me hinques, aí te revuelques leda: el 18 de agosto recií una llamada a las 10:30 de la mañana y contesé ápido y una mujer llorando me dice "mami, por favor, aúdame.
Comeí un error". Rodíguez: al sentir la voz de su hija vicky, a rodíguez casi se le sale el coraón de la impresón, dice.
Leda: entonces yo le preguné "¿qé paó? ¿qé pasa?
¿qé pasa? ¿por qé lloras?
". Rodíguez: de pronto alguien, al parecer, le arrebata el teéfono y le aclara el problema en el que supuestamente esá involucrada su hija.
Leda: "su hija acaba de cometer un error. Nosotros esábamos haciendo un negocio de droga y de armas y su hija nos vio y empeó a gritar y a llorar, y en ese momento vino la poliía y nosotros tuvimos que jalarla y no las trajimos.
La tenemos aqí en los ángeles. Ahora ella tiene que responder por el negocio que nosotros perdimos".
Rodíguez: en phoenix, arizona. Casi 2 meses despés, amavisca vivó una pesadilla que se inicó justo con otra llamada.
Amavisca: contesé yo el teéfono y digo "bueno, ¿le paó algo a karina? ", yo pené que era la poliía.
Y digo "tuvo un accidente karina". Roberts: karina es su hija.
Amavisca: "no", me dice, "vete a un lugar donde nadie te escuche. Tengo a tu hija en contra de su voluntad.
Y si no haces exactamente lo que yo te diga, le voy a cortar la cabeza". Roberts: la llamada proveía de un úmero con ódigo de éxico y las voces eran en español.
La llamada a rodíguez tambén se origió desde un úmero de ese pís, aunque el hombre hablaba ingés. Amavisca: "agarra tu bolsa, las llaves y sal inmediatamente de tu casa.
Vete al carro y sal ya". "me voy, pero ¿para ónde?
¿al norte? ¿al sur?
", "¿sabes qé? Esta mujer no esá cooperando.
¿no me esás escuchando? Le voy a dar un balazo a esta muchacha".
Roberts: ella dice que lo que ás le perturbaba era escuchar en el fondo los gritos de dolor. "maá, me duele.
Maá, maá, aúdame, aúdame". Yo, "dios ío, es mi hija.
La esá lastimando, la esán torturando". Roberts: rodíguez, en california, cuenta que la crisis le geneó una extraña sensacón en todo su cuerpo, desde el cuello hasta los pies, cuando el supuesto secuestrador la amenaó con esto.
Amavisca: "a nosotros no nos importa. Nosotros la matamos y llevamos losórganos a tijuana y en tijuana nos pagan bien por esosórganos".
Nada ás pierdes tu tiempo en estarlo buscando, mija. Enténdelo.
Roberts: estas historias son solo 2 ejemplos de los últiples secuestros que se dan por todo estados unidos y que ni siquiera son reales, sino virtuales. Son ásicamente una extorsón.
Si usted me cuelga esta llamada, autoáticamente de esto depende la vida y la seguridad de su hija. ¿verdad?
Roberts: solicitamos una entrevista con representantes del buó federal de investigaciones, el fbi. En un correo electónico nos explicaron que desafortunadamente muchos de los secuestros virtuales no son reportados.
De lo que han descubierto en sus investigaciones es que las íctimas regularmente tienen familiares en éxico, por eso no extraña que los úmeros teleónicos sean de alá. De hecho, se ha comprobado que algunas llamadas vienen de prisiones mexicanas y los secuestradores virtuales no necesariamente hablan español.
Rodíguez y su esposo, quien estuvo con ella durante la odisea, fueron afortunados en no sucumbir ante el terror que vivieron, nos comentan. Aunque en el caso de rodíguez fue distinto.
Ella tuvo que ser internada de emergencia por una falla en el coraón. Ella no solo casi pierde la vida, sino que perdó todos sus ahorros, pues caó en el engaño.
Lo grave es que los secuestradores virtuales no ólo saben actuar, sino hay quienes recurren a la tecnoloía. Y ante eso hay que estar ún ás alerta, advierten las autoridades.
Algunos incluso enían por celular iágenes de la supuesta íctima secuestrada. Ni la íctima ni su voz son reales, aunque parecen serlo.
Lo hacen a traés de videos llamados "deepfake". Se necesita generar una cara.
Se puede usar una foto de la persona. O generar completamente esa cara o usar la foto de la persona, pero cambiar la boca y generar los labios para que diga algo diferente a lo que la persona dijo originalmente.
Roberts: la voz tambén puede ser reproducida. Para que tambén lo que se ha dicho sea artificial.
Roberts: marín graciarena es investigador del centro sin fines de lucro sri internacional. Este instituto con sede en menlo park, california, estudia el cruce entre la ciencia, la ingenieía y la tecnoloía.
Entre los proyectos de la institucón esá descubrir una órmula para detectar de inmediato un video deepfake. Graciarena: lo que hay que observar es si los movimientos de la cara, si la expresón, si el color de la cara, o los movimientos del cuerpo son naturales.
Roberts: el problema es que cuando una persona esá bajo la presón de amenazas y de gritos de un supuesto ser querido pidiendo ayuda, diícilmente podía tener la calma para analizar detalles de un video por celular. Por eso las autoridades sugieren que usando otro teéfono intenten hacer contacto con la supuesta íctima de secuestro.
Amavisca deó a su esposo negociando con el secuestrador, mientras que por otro celular llamaba al esposo de su hija. Aí es como descubrieron el engaño.
Amavisca: "nada, maá. Aqí estoy comiendo un chocolate".
Roberts: rodíguez, en cambio, una vez que les envó por mensajeía sus 2000 ólares ahorrados, adeás de ceder a otras exigencias, espero la anhelada ubicacón de su hija para ir a recogerla. Leda: yo dije "ya la soló.
Ya debe tener el teéfono". Empeé a llamarla, a llamarla y ella no me contestaba.
Y yo desesperada "ay la habán matado. ¿qé le habá hecho?
". Roberts: al fin lleó su hija.
Ajena a todo lo que ocuría. Leda: la abraé.
"mami, aqí estoy", me dice ella. Y me abraó y eso.
Pero fue bien