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Ilia: ha vivido con un secreto desde que tiene memoria y cuando al fin se lo revelaron ni siquiera pudo resolver el enigma de su vida. Carmen escobosa, desde culiaán, en el mexicano estado de sinaloa, nos trae la historia de un hombre que sigue buscando su pasado.
Carmen: cuando don ernesto marínez sale a la calle puede confirmar el aprecio de sus amigos y vecinos. Ernesto: ¡hola!
Vecina: que le vaya muy bien. Carmen: don ernesto lleó con esposa, doña justina cervantes, a esta colonia hace casi medio siglo.
Él dice que aqí vió la etapa ás feliz de su vida. Ernesto: nuestro amor era un amor dado con toda el alma.
Lleó el momento en que me dijo a í: "¿habá personas que se quieran aí como nosotros, viejo? ".
Carmen:él recuerda que le escriía cartas y poemas y le compoía canciones. Ernesto: j& no dejemos que pase otro ía, maía porque el ía de mañana, mi vida al sol nuestro no veé j& carmen: aunque en este lugar tambén ha sufrido.
Aqí muró su justina querida por problemas del coraón hace seis años. Aqí tambén descubró un secreto.
Don ernesto nacó en navolato, sinaloa, tiene 63 años,él cree que su infancia fue extraña. Ernesto: viíamos en diferentes partes, en diferentes lugares.
Nunca teíamos un lugar fijo. Í, a veces arrimados.
Carmen: recuerda haber pasado por muchos vecindarios. Ernesto: antes de cambiarme aqí viía aqí atás.
En la pura esquina aí vií yo. Aqí en esta casa roja.
Tiene un calleón para adentro, mire. Yo de niño me acuerdo de que me quedaba solo y í me daba miedo porque llegaba gente pues llegaba esa gente que no la conoía, ni nada.
Este, hasta que me venía el sueño, me quedaba dormido. Carmen: don ernesto nos comparte queél era tan inocente y tan obediente que solo segía la corriente.
Ernesto: me deían: "tienes que llamarlo paá porque es tu paá". "ah, bueno pues".
Carmen: y ¿aí le deía con los diferentes hombres? Ernesto: í, aí.
Carmen: resulta que su maá tuvo varias parejas hasta que lleó a una edad donde no pudo seguir haciendo eso. Relativamente cerca vive don fausto madrid.
Fue por un tiempo su amigo de la cuadra. Vecina: y ¿usted ónde viía?
Ernesto: yo aí donde viía doña lola. Fausto: nunca haía tenido dinero, ni para un dulce.
Ernesto: í, todo el mundo me lo quitaba. Carmen: don fausto recuerda que en esaépoca el pequeño ernesto ni siquiera iba a la escuela.
Y es que no contaba con un acta de nacimiento. En otras palabras, no exisía legalmente.
Ernesto: porque nunca me saca el acta de nacimiento. Y les insisía e insisía y me deían: "í, el mes que entre", pero nunca, nunca, nunca haían eso.
"oigan", les deía, "pues ya lleó el mes". "ah, no, es que se atraveó una cosita, pero para el otro mes va".
Y aí hasta que se me olvidaba. Carmen: hasta que un ía convencó a una pareja de su maá para que lo registrara como su padre.
Ya adulto don ernesto pudo entrar a la escuela, tambén pudo gozar de un hombre, pues a cada rato se lo cambiaba su maá. Ernesto: le deía: "oiga, ¿por qé me pone aí?
". "es que aí te llamas".
Carmen: adeás tuvo una fecha de nacimiento y con ello una edad. Ún recuerda las palabras de uno de los encargados en el registro civil.
Ernesto: "mira, muchacho, te voy a poner tantos años para que hagas tus estudios", me dice. Se lo agradezco mucho a esa persona, la verdad.
Carmen: gracias a este támite pudo casarse. Un ía su esposa justina lo sorprendó con una revelacón.
Ernesto: te quiero decir algo que me dijo tu amiga sara. Carmen: resulta que cuando la madre de don ernesto estaba en su lecho de muerte busó a sara, una vecina y amiga de la familia.
Ernesto: le dije: "ven, sara, aércate, te quiero decir un secreto", le dijo. Y dice que ella se aceró a mi maá y le dijo: "te quiero decir que ernesto no es mi hijo.
No es hijo ío". "¿ómo que no es hijo de usted?
". "no es hijo ío", dice.
"yo me lo roé", le dice. Carmen: ¿qé sintó?
¿qé penó? Ernesto: pues me queé indeciso, con un signo de interrogacón de creer o no creer.
Carmen: don ernesto cuestioó directamente a sara, su vecina. Ernesto: "y ¿no le preguntaste de qé lugar era?
". "no, no quiso decirme.
No me quiso decir. Se muró", dice.
Carmen: la madre muró con los detalles del secreto. Ahora entenía por qé nunca conocó un abuelo, un primo o un ío.
Ernesto: y yo a veces le deía: "oiga, ¿yo nunca tuve hermanos? ".
"í tuviste, pero se muró", me deía. "ah.
Y ¿íos? ".
"í, tienes". "y ¿en ónde viven?
". "pues uno vive en veracruz y otro vive por alá en sonora", me dice.
Carmen: loúnico que le mostó son estas fotos, donde seún ella aparece una supuesta ía y unos supuestos primos. Al fin entenía tantas incongruencias en su vida.
Ernesto: castigos, baños de agua fía a hora de la madrugada para que yo saliera a trabajar, a buscar sustento para ellos. Me deían: "pues bueno, tienes que ir a vender calabazas y mielada para que saques porque nosotros queremos aí y todo eso".
Carmen: deía trabajar ía y noche para mantenerlos. Ernesto: para que sus maridos vivieran a gusto, para que pagaran la renta, para que pagaran comida.
Carmen: ahora comprenía por qé quienél cría que era su maá tambén se cambiaba el nombre frecuentemente y teía por lo menos dos actas de nacimiento con distintos nombres. Acompañamos a don ernesto en busca de un hombre quien mucho tiempo lo protegó ándole trabajo y orientacón.
Queía confiarle su secreto. Pero ya no lo encontó.
Aí escucó otra revelacón. Sión: aí mismo dijeron que no era tu paá.
Que era¿ómo? Adoptivo.
Carmen: ¿por qé dijeron eso? ¿usted les pregunó o qé?
Sión: no, las mujeres en pática lo dijeron, entre ellas estaban platicando. Carmen: don ernesto esá muy consciente de que ahora que sabe que posiblemente fue un niño robado es como empezar de nuevo, pues pácticamente no sabe quén es, ni de ónde lleó.
Él dice que eso no lo ha derrumbado ni lo derrumbaá. Ahora vive solo con sus perras, que adora, y feliz de saber que sus hijos, sus amigos, sus vecinos y sus compañeros de trabajo conforman la ás hermosa familia que jaás imagió.
Sin embargo, lamenta que su maá no le haya confesado personalmente un secreto que lo afecta aél de muchas maneras. Ernesto: yo llorando le suplicaba, le deía: "si algo paó conmigo, ígamelo.
Usted sabe que yo nunca voy a sentirme mal, ni a juzgarla, pero ígame, por favor. Por favor".
Y jaás me lo dijo.