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La Rosa de Guadalupe - 'Fruta podrida'

Univision19 Mar 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

bebé: [llora]

>> ramón, aquí tienes

a tu bebé, es una niña.

ramón: mi hija...

está bien bonita.

¿mi mujer cómo está?

¿qué pasa?

>> lamentablemente,

tu mujer murió.

ramón: no puede ser,

se equivoca.

>> eso quisiera, pero las cosas

se complicaron durante el parto

y tu mujer no resistió.

lo siento mucho, ramón.

por favor, ramón, no entres.

tu hija te necesita más ahora.

chinita: buenos días, ramón.

escuché que tu bebé se la pasó

llorando toda la noche.

ramón: perdón, es que es

la primera noche que pasa

conmigo y no sé cómo calmarla.

chinita: me enteré

de lo tu mujer,

lo siento mucho.

ramón: gracias.

chinita: ¿qué vas a hacer?

¿quién te va a ayudar

a cuidar a tu bebé?

ramón: nadie, mis padres

ya murieron y con mis suegros

no tengo relación, menos ahora.

chinita: tu caso si está

triste, muchacho.

ramón: la verdad sí,

pero no me voy a dar

por vencido.

justo ahorita voy a ir a buscar

trabajo a una fábrica

de chocolate.

me dijeron que hay vacantes,

espero que me den un puesto.

chinita: ¿y crees que te van

a tomar en serio si llevas

a tu hija?

ramón: no me queda de otra,

no tengo con quién dejarla.

chinita: yo te la cuido.

ramón: ¿cómo cree?

chinita: sabes que soy

una mujer sola,

mis hijos hicieron su vida

y ni vienen a verme.

entre los dos

nos podemos echar la mano.

ramón: sí, está bien.

no está bien que la traiga

en la calle mientras encuentro

una solución.

¿cómo se portó mi princesa?

chinita: [chista]

está dormidita.

estaba muy cansada, se la pasó

dormida toda la tarde.

¿a ti cómo te fue en el trabajo?

ramón: me fue muy bien,

sí me dieron el trabajo.

me dijeron que si le echaba

ganas, había posibilidades de

que me suban pronto de puesto.

chinita: qué bueno, no cabe duda

que dios nos pone

pruebas difíciles,

pero no nos desampara.

ramón: no, estoy seguro

que las cosas van a mejorar.

quisiera agradecerle,

por eso quiero pasarle un dinero

mensual por cuidar de mi hija.

chinita: ni lo digas, muchacho.

yo no los estoy ayudando

por eso.

ramón: no, no, yo sé,

pero no me diga que no,

así le podré dejar a mi hija

sin sentirme culpable.

chinita: muchas gracias.

ay, ya está agarrando forma,

más porque nuestra morenita

ya está en su lugar.

¿te gusta lugar

al que nos trajo tu papá?

charo: sí, está muy bonito.

chinita: no cabe duda

que tu papá se ha esforzado

para salir adelante.

terminando esto le vamos

a preparar un rico pastel

de chocolate, ¿qué te parece?

charo: sí, es que todos los

pasteles que tú haces te quedan

muy ricos, mamá chinita.

chinita: ay, charito, es que tú

me ves con ojos de amor.

charo: oye, mamá chinita,

¿por qué tus ojos

son diferentes a los míos?

chinita: ay, charito,

es que hace muchos años

aquí a chiapas

llegaron muchos chinos.

tal vez, algunos de los chinos

sea mi tátara, tátara,

tatarabuelo.

charo: te quiero mucho,

mamá chinita.

chinita: ay, mi charito,

yo también te quiero.

chinita: pues, ya está todo

listo para celebrar tus 10 años,

nada más falta que llegue

tu papá.

charo: ya no ha de tardar.

me dijo que nos tiene

una sorpresa a las dos.

ramón: hola, ya llegué,

ya llegué, ya llegué.

mi amor, felicidades.

charo: gracias, papi,

ya te estábamos esperando.

ramón: ah, pues muchas

felicidades.

me imagino que ya quieren saber

la sorpresa que les tengo.

charo: sí.

ramón: ella es otilia.

pensé que hoy,

que festejamos

tu cumpleaños, es buen día

para que la conozcan.

otilia: muchísimas felicidades,

charito.

charo: no entiendo, papá,

¿esta señora tu sorpresa?

otilia: no, señorita.

pero sí, tu papá ya

me había platicado mucho de ti.

bueno, de las dos.

ramón: pensé en presentárselas

porque quiero que sepan

que estoy enamorado de ella

y pronto va a vivir

con nosotros.

doña chinita, muchísimas

gracias, le quedó buenísimo

el desayuno como siempre.

chinita: gracias.

otilia: no, no estuvo mal,

medio salado, pero nada más.

charo: claro que no, mi mamá

chinita es la mejor cocinera

del mundo y nunca se le pasa

la sal.

otilia: lo digo porque no es

muy bueno comer sal,

no es para que te pongas

en ese plan.

ramón: bueno, bueno, no vamos

a discutir por esto.

otilia no lo hace

por molestar, hija.

bueno, yo ya me voy.

doña chinita, ¿va a querer

que las acerque a la escuela?

chinita: todavía es temprano,

yo la llevo, gracias.

ramón: está bueno.

cuídate, mi reina.

charo: te quiero, papá.

ramón: estudia mucho.

amor, nos vemos en la noche.

otilia: ay, te voy a extrañar

mucho.

¿ves?

yo no sé por qué te hice caso

de salirme de trabajar.

ramón: porque voy a ser yo

el que va a ver por ti siempre.

te amo.

otilia: te amo.

ramón: cuídense, adiós.

charo: "bye", pa.

otilia: ¿qué?

levanta la mesa,

lava los trastes.

chinita: yo no voy a levantar

nada, no soy la sirvienta.

otilia: pues, no, no eres

ni sirvienta, pero es lo mínimo

que puedes hacer por ramón.

charo: pues, tú también vives

gratis de lo que te da mi papá,

así que tú también puedes

recoger la mesa.

otilia: mira, charito,

qué rebelde me saliste.

¿es lo que te enseña

esta señora?

charo: pues, si no te parece

como soy, te puedes ir

cuando tú quieras.

yo no quiero que estés aquí.

otilia: ah, mira.

ramón: a ver, les pido

por favor que sean

más comprensivas con otilia.

entiendo que el que ella

viva con nosotros es nuevo

para ustedes, pero todos tenemos

que poner de nuestra parte, ¿sí?

para que esto funcione, charito.

charo: eso díselo a ella, porque

no debe tratar a mi mamá chinita

como si fuese una sirvienta.

ramón: a ver, hija,

a lo mejor malinterpretaron

las cosas, eso es.

yo ya hablé con ella.

charo: claro que no.

otilia se quiere creer la reina

de la casa y no lo es.

ramón: a ver, charito,

no se trata de eso.

lo que te debe importar es

que yo sea feliz con ella,

por eso quiero que las cosas

funcionan.

por favor, hija, háganlo por mí.

chinita: está bien, ramón,

lo vamos a hacer por ti,

trataremos de estar mejor

con esa mujer.

ramos: gracias, chinita.

otilia: ¡china!

lava la ropa.

charo: lávala tú que para eso

tienes manos.

chinita: cálmate, recuerda

lo que le dijimos a tu papá.

no lo voy a hacer,

hazlo tú si quieres.

ahí está la lavadora

para que la uses.

otilia: pues, yo te recuerdo

que esta ropa me la regaló

ramón, ¿ok?

como es muy delicada y fina

me la tienes que lavar tú

con tus manitas.

chinita: no lo voy a hacer.

yo cuido a charito

y tú lavas tu ropa.

vámonos por el helado.

charo: sí, mamá.

otilia: oigan, cuidado, ¿eh?

no te vayas a poner gorda

con tanto heladito que te da.

charo: vámonos, mamá chinita.

chinita: sí.

ramón: una empresa canadiense

compró la chocolatera.

nos avisaron que sólo vamos

a trabajar una quincena más.

otilia: no, a ver, espérate,

espérate, ¿de qué vamos a vivir?

¿qué vamos a hacer?

ramón: a ver, tranquila,

mi amor, yo voy a empezar

a buscar otro trabajo

para que no falte nada aquí.

chinita: ¿qué podemos hacer

para ayudarte, ramón?

ramón: mira, chinita, yo sé

que ustedes cuidan el dinero

muy bien, pero hay que poner

más atención en lo que se gasta

porque no sé cuándo voy

a conseguir otro trabajo.

charo: si quieres, yo dejo

de estudiar por un tiempo

para que no gastes en mí.

ramón: no, no, hija.

tú vas a seguir estudiando

porque tus estudios

son lo más importante.

otilia: no, mi amor, yo creo

que sí tiene muchísima razón.

digo, igual y hay que ahorrar

un ratito nada más,

pero después ya--

ramón: no, no, ¿cómo crees?

no, lo mejor que le puedo

dejar a mi hija es

su preparación y no va a dejar

de estudiar bajo ningún motivo.

yo veré la manera de sacar

a mi familia adelante.

así tenga que pedir limosna,

hija, pero tus estudios van a

seguir, vas a seguir estudiando.

otilia: sí, sí, tienes razón.

ramón: [suspira]

chinita: ramón, pronto

encontrarás trabajo.

ramón: pues, eso espero,

chinita, porque todos

los trabajos donde he dejado

solicitudes, ninguno

me ha llamado.

charo: ya lo van a hacer,

papá, ya lo verás.

mamá chinita y yo hicimos

un mantel extra para ti.

ramón: gracias, hija.

mejor véndanlo, la verdad

que es increíble que sean

ustedes las que traen dinero

a esta casa.

charo: sin que eso deje

de estudiar, como tú quieres.

chinita: para eso somos familia,

para echarnos la mano

cuando más se necesita.

charo: no como otras

que lo único que hacen es

gastar el dinero en revistas.

otilia: [burla]

ramón: voy a ver si salió algo,

un amigo va a echarme la mano.

nos vemos en la noche.

otilia: te amo.

ramón: yo también.

chinita: ándale, vamos

a envolver pasteles.

ramón: ¿están listas?

el amigo que vi hoy

habló con un conocido

y sí tiene trabajo para mí.

otilia: amor, sí, bendito dios,

es que vieras qué terrible

es vivir en esta miseria.

ramón: ya sé, mi amor.

lo único malo es que el trabajo

es en los estados unidos.

charo: no, papá, tú no te puedes

ir, no nos puedes dejar.

ramón: hija, yo no quisiera,

pero es la única solución

que hay.

ustedes han visto que

por más que le busco y le busco,

no encuentro trabajo.

chinita: pero ¿qué va a pasar

con charito?

ella te necesita, ramón.

ramón: pues, sí, chinita,

pero necesita más comer

y con qué vivir.

por eso es que acepté

irme a los estados unidos.

charo: pero ¿y nosotras?

ramón: mira, mi amor,

la chinita y otilia

se van a hacer cargo de ti.

entre las dos van a llevar

la casa y todo va a salir

muy bien.

ahora más que nunca necesito

de su apoyo.

otilia: mi amor,

cuentas con nuestro apoyo.

no te preocupes,

yo me voy a hacer cargo de todo,

¿te parece?

pero aquí no tiene que faltar

el dinero, ¿eh?

charo: pues, deberías trabajar

si no te gusta lo que prepara

mi mamá chinita.

otilia: mira, niña, aquí

las que deberían de trabajar

son ustedes.

te gusta ir a la escuela,

¿verdad?

pues, ese dinero que me manda

tu papá se va en la escuela,

pero no te preocupes, mi reina,

que el próximo año

no te inscribes.

chinita: eso sí que no.

no te vas a quedar sin escuela,

charito, tu papá lo dejó

muy claro.

otilia: ay, qué tiernas.

consígalo como sea, me da igual.

chinita: no te preocupes,

charito, tú no te vas

a quedar sin escuela.

aunque yo ya estoy vieja,

sé trabajar y puedo hacer

que salgas adelante.

buenos días.

carmen: pues, buenos...

chinita: ya vete a la escuela,

hija, que se te va a hacer

tarde.

charo: ¿no quieres que te ayude

con las naranjas?

chinita: no, mi hija,

para tu papá lo más importante

es que vayas a la escuela.

charo: si fuera tan importante,

no se hubiera ido

y no nos hubiera dejado a cargo

de la odiosa de otilia.

chinita: charito, ya lo hemos

platicado, si tu papá se fue

a estados unidos,

fue para darte una mejor vida.

charo: pues, no le sirvió

de nada, apenas si nos alcanza

para comer.

bueno, me voy a la escuela,

regresando te ayudo.

chinita: sí, mi hija.

charo: buenos días.

carmen: buenos, chamaca.

otilia: a ver, a ver...

ay, mi ramón trabajando

arduamente allá.

está bien, ¿no?

te lo mereces,

aportas mucho a la escuincla,

quédatelo.

charo: mamá chinita,

¿dónde estás?

¿mamá chinita?

mamá chinita,

¿dónde estás?

mamá chinita,

¿por qué te dormiste aquí?

¿mamá chinita?

¿mamá chinita?

¿estás bien, mamá chinita?

mamá chinita, despierta,

despierta, mamá chinita,

despierta.

¡ayúdenme, por favor!

no te mueras, mamá chinita.

mamá chinita...

¡ayúdenme, por favor!

mamá chinita, despierta.

no te mueras, por favor,

mamá chinita, reacciona.

mamá chinita, reacciona,

por favor, mamá chinita.

¡ayúdenme!

[música]

[música]

charo: tienes que regresar,

papá, mi mamá chinita se murió

y yo te necesito aquí.

ramón: ¿qué más quisiera, hija?

a mí también me duele mucho

que doña chinita haya fallecido,

pero no me puedo mover de aquí.

charo: no me puedes dejar

solita, papá, por favor.

ramón: te pido que entiendas

que no puedo dejar

los estados unidos,

mi niña, en este momento.

mi patrón me tiene prometida

una residencia y si me voy,

no me la va a dar.

charo: pero yo no quiero

estar aquí solita.

ramón: y no lo estás,

otilia va a cuidar de ti.

por favor, pásamela.

charo: te habla mi papá.

otilia: ¿qué pasa, mi amor?

sí, bueno, yo tampoco

me esperaba que doña chinita

tuviera un problema

en el corazón.

sí, no te preocupes,

yo me hago cargo de todo.

ok, te la paso.

charo: por favor, papá,

ya regresa,

no quiero estar sola.

ramón: ya escuchaste a otilia,

mi amor, va a cuidar de ti.

vas estar bien, ya verás.

charo: no, ya no, es que--

ramón: charito, no nos queda

de otra, mi amor.

te prometo que en cuanto

me den mi residencia,

voy a ir por ustedes

para estar juntos, ¿sí?

por el momento te tienes

que quedar con otilia

para que cuide de ti.

otilia: [llama a la puerta]

floja, párate que tienes

que ir a trabajar.

charo: pero tengo que ir

a la escuela.

otilia: ¿qué escuela, mi reina?

¿quieres comer?

órale, a trabajar.

charo: eso lo tienes

que hacer tú.

otilia: no, no, yo no tengo

por qué mantenerte.

ya te lo dije, ¿quieres comer?

te paras, trabajas, yo no voy

a gastar un peso en ti.

ya, ridícula, deja de llorar

por la china esa.

ramón, pero ¿qué quieres

que yo haga?

si me la paso insistiéndole

que vaya a la escuela

y no quiere.

uy, no, no está, no sé dónde

se fue, yo le digo que te hable.

bye.

te habló tu papá.

charo: ¿y qué quieres que haga?

otilia: nada, nunca puedes

hacer nada, nada más te digo

porque luego te andas quejando

de que no te dan los recados.

¿cómo te fue en el puesto?

charo: como me haya ido,

mi problema.

otilia: nada más que si quieres

vivir en esta casa, me tienes

que dar la mitad del dinero.

si no, ¿sabes qué?

vete por tus cosas,

agárralas y vele llegando.

charo: si no me he ido,

es porque no tengo a dónde ir,

pero te juro que nada me daría

más gusto que no verte

nunca más.

otilia: ay, niña.

hola, ¿cómo estás, nicolás?

bien.

oye, mi amor, ¿qué onda?

¿nos vemos hoy en la noche?

carmen: las ventas están,

pero bien flojas.

si bien me va,

voy a sacar los invertí.

charo: yo nada más he sacado lo

que me pide la odiosa de otilia.

no va a quedar nada para mí.

carmen: mira.

ulises: hola, hermosa,

¿me das un jugo, por favor?

charo: ya se me hacía raro

que hoy no vinieras por tu jugo.

ulises: ¿y dejar de ver

a esta hermosura?

charo: en serio que cómo

te gusta cotorrearme.

ulises: claro que no.

si vengo todos los días,

es por verte.

tú eres la que no me quieres

tomar en serio,

pero de verdad me gustas mucho.

charo: para eso tú tampoco

estás tan feo, pero eres

mucho más grande que yo.

ulises: ¿qué no has escuchado

que para el amor no hay edad?

ulises: piénsalo, charito,

de verdad estoy interesado

en ti.

sólo es cosa de que te animes

para que veas que yo te puedo

hacer feliz.

charo: ya no me estés

cotorreando.

¿de qué quieres tu jugo?

ulises: no, no quiero jugo.

charo: pero yo me lo pagaste.

ulises: es para ti,

para que veas que conmigo

no te va a faltar nada.

piensa en lo que te dije, ¿va?

carmen: ¿no me digas que le vas

a creer a ese tipo, muchacha?

charo: pues, no veo por qué no.

usted ha visto que viene

todos los días y es

muy buena onda conmigo,

hasta podría sacarme

de trabajar.

carmen: pues, ten mucho

cuidado, muchacha,

porque no es normal

que un hombre tan grande

venga a buscar a una menor,

así como tú.

charo: ¡otilia, ábreme, otilia!

otilia: necesito dinero.

charo: pues, trabaja

porque ya me estoy cansado

de mantener una floja como tú.

otilia: ¿quieres que te eche

una de una vez cosas

y te largas o qué?

charo: siempre con lo mismo,

pero ya no te voy a dar

ni un peso más.

de ahora en adelante,

yo voy a pagar la luz

y hazle como quieras.

otilia: pues, sí, sí le hago

como quiera, entonces o me das

tu parte o te largas de una vez,

vele llegando.

¿ves?

qué bonita te ves, ¿eh?

ulises: ¿por qué esa carita?

charo: porque ya no aguanto

a la esposa de mi papá,

nada más me quiere sacar dinero.

yo te he dado muchas veces

la solución y no la quieres

aceptar, vente a vivir conmigo.

charo: ¿qué dijiste?

esta ya cayó, ¿no?

ulises: lo dices como si yo

me quisiera burlar de ti

y no es así,

yo me quiero casar contigo.

charo: ¿lo dices en serio?

ulises: muy en serio,

te quiero para la mamá

de mis hijos.

acéptame, charito,

ya verás que no te vas

a arrepentir.

charo: lo voy a pensar.

ulises: está bien,

pero no lo pienses mucho.

hoy me tengo que ir a la ciudad

de méxico y no sé cuándo vuelva,

así que te vas a quedar aquí,

sola con esa señora.

charo: ulises...

está bien, me voy a ir contigo.

nos vemos esta noche para irnos.

ulises: a mi lado ya no vas

a sufrir, yo te daré todo,

todo lo que tú necesitas,

esposa.

[música]

[música]

charo: sabía que esa maldita

se quedaba con el dinero

que traía mi papá,

pero este dinero es mío.

no le voy a dejar ni un peso.

otilia: tu hija me robó, me robó

todo y largó de la casa.

ramón: ¿qué?

¿cómo que charito se fue?

otilia: como estás escuchando,

se llevó el dinero

que yo con tanto sacrificio

había logrado guardar.

ramón: otilia, por favor,

tienes que encontrarla.

ve y pregunta por ella

para saber en dónde está.

otilia: se largó con alguien

y espero nunca volverla a ver.

es una ratera.

eso es lo que es tu hija,

¿sabías?

una ratera, una fruta

que salió podrida, podrida.

ulises: te quedas con mi mamá,

¿va?

charo: no--

ulises: yo me voy a trabajar.

charo: no me dejes con ella,

acabamos de llegar a vivir aquí.

ulises: lo sé, lo sé,

pero si regresé a esta ciudad,

es porque tengo que ir

a ver mi negocio.

no te preocupes, mi vida,

nos vemos en la noche.

lava esto, "porfa".

>> así que tengo que soportar

sólo porque supiste embaucar

a mi hijo.

charo: fue ulises quien

insistió en que me viniera

con él, nos vamos a casar.

>> pues, como haya sido,

de una vez te digo que aquí

no vas a estar de floja.

vas a hacer todo lo que ordene

porque yo no quiero arrimadas.

¿te quedó claro?

lava esto.

ulises: hola, hola.

charo: qué bueno que llegas,

tu mamá me ha traído

de sirvienta todo el día.

no he podido descansar

ni un minuto.

ulises: no te quejes

que de alguna manera le tenemos

que pagar que nos tenga aquí.

charo: sí, pero tú me dijiste

que si me venía contigo,

era para darme una vida mejor.

estoy peor.

ulises: esa es mi intención,

pero las cosas no van

bien en el negocio.

vamos a tener que esperar

para irnos a otro lado.

ya, tranquila,

mira lo que te traje.

charo: no tenemos que esperar,

yo me traje unos dólares

que nos pueden servir

para buscar a dónde vivir.

ulises: no, no, mejor este

dinero lo uso para invertir

en el negocio.

sí, ya verás que con esto

las cosas van a mejorar

y pronto tendremos

nuestra propia casa.

hasta nos podemos casar.

a ver, una sonrisita,

qué hermosa.

carmen: ay, mi charito, qué

bueno que me llamaste, mi hija,

ya estaba muy preocupada por ti.

charo: no se preocupa por mí,

doña carmen, estoy bien.

sólo le marco para saber

cómo están las cosas por allá.

¿sabe si mi papá ya regresó?

carmen: híjole, pues la mera

verdad, no, nadie ha venido

a preguntar por ti.

charo: no sé ni para qué

le pregunto, a mi papá

ya no le importo.

carmen: no digas eso, muchacha,

yo sé que tu papá se fue

para tratar de darte una vida

mejor porque le importas,

le preocupas mucho.

charo: ¿de qué me sirve

su preocupación?

él no está conmigo.

en fin, después le vuelvo

a marcar, hasta luego.

>> ¿dónde andabas, condenada?

llevo horas esperándote.

charo: no me tardé tanto.

>> pues, a mí no me dejas

esperando en el minuto,

¿entendiste?

charo: ya no voy a dejar

que me trate como una sirvienta.

>> yo te trato como me da

mi gana, que para eso estás

de arrimada en mi casa.

ulises: ¿qué pasa?

>> que ya no aguanto más

a esta estúpida que trajiste,

así que ya va siendo hora

de que te la lleves

a tu negocio.

yo ya no la quiero aquí.

charo: qué bueno que ya

nos vamos a ir,

no aguanto a tu mamá

ni un minuto más.

ulises: ¿y lo dices así, como si

tuviéramos en dónde quedarnos?

charo: tú me dijiste que el

dinero que te di lo ibas a usar

para meterlo en tu negocio.

ulises: y lo hice,

pero las cosas no salieron

como yo pensaba.

charo: entonces ¿qué vamos

a hacer?

ulises: sólo se me ocurre

que te pongas a trabajar.

charo: ¿y de qué quieres

que trabaje?

yo no quiero ser la sirvienta

de nadie.

ulises: claro que no,

es un trabajo mejor.

mira, mi negocio es

un negocio de acompañantes.

charo: ¿cómo que de

acompañantes?

ulises: sí, tú te pones

muy bonita y sales

con algunos hombres.

charo: ¿cómo crees?

ulises: no te diría

que lo hicieras si tuviera algo

de malo, sólo es platicar

con algunos hombres.

charo: ¿y a poco por platicar

me van a pagar?

ulises: sí, además, no te puedes

negar porque me lo debes.

no olvides que por tu culpa

mi mamá nos echó de la casa.

charo: eso no es cierto.

ulises: cállate.

tú me vas a ayudar

con este problema.

>> mi amor, ven, chiquito.

>> bebé, sube.

>> ven, sube, aquí te espero.

>> ven, guapo.

>> chiquito, ven.

>> nos mataste con la nueva.

>> ¿lista?

charo: ¿para qué?

>> no te hagas, ya pagué

y me tienes que cumplir.

vas a ver qué bien

la vamos a pasar.

charo: no quiero, por favor,

no quiero.

>> no vas a ningún lado,

voy a desquitar todo

lo que pagué por ti.

charo: no quiero, por favor,

no me dejes.

por favor, no quiero, por favor,

no me dejes.

no quiero, no quiero, por favor.

¡por favor, por favor,

por favor!

[música]

[música]

ramón: ¡otilia!

¡otilia!

¡otilia!

otilia: ¿qué pasó?

ay, mi amor, ¿está bien?

no me avisaste que ibas a venir.

ramón: no, si no tengo

que avisar, esta es mi casa.

¿has sabido algo de mi hija?

otilia: no, no mucho.

es que no era necesario

que vinieras.

ya no te van a dar la residencia

que habías estado esperando,

mi amor.

ramón: otilia, por favor,

eso lo que ahorita me importa.

quiero saber dónde está mi hija.

otilia: no sé, yo creo que se

fue con algún hombre, ¿no?

tu hija es una fruta podrida.

ramón: no le vuelvas a decir

así, ¿eh?

charito no es mala.

otilia: eso lo dices tú porque

no viviste los últimos años

con ella, pero es mala.

ya, mi amor, no quiero pelear.

mejor ya vamos

a olvidarnos de eso.

vamos a estados unidos,

llévame a mí, me voy contigo.

no hay nada que hacer acá.

ramón: no, no, no,

te estás equivocando.

yo no me voy a mover de aquí

hasta encontrar a charito.

ella es lo más importante

para mí, está ante todo,

¿oíste?

la voy a encontrar.

qué raro verte vestida así, ¿eh?

>> pero claro que me acuerdo

de charito, lamenté mucho

que dejara la escuela,

más porque era una excelente

estudiante.

ramón: sí, sí, lo sé, por eso

se me hace raro que haya querido

dejar la escuela.

>> no, no fue así.

charito quería seguir

estudiando, pero fue su esposa--

ramón: otilia.

>> otilia, ella la vino

a dar de baja cuando falleció

su mamá chinita.

ramón: ¿está segura?

>> segurísima,

supe que ya no la dejó seguir

estudiando para ponerla a vender

jugos en el parque

que está por su casa.

carmen: ay, señor,

qué pena me da con usted,

pero es que, de veras,

yo por más que quise convencer

a su hija de que no le hiciera

caso al fulano--

ahí tenía su puesto y él venía

todos los días a engatusarla

hasta que la convenció.

ramón: ¿sabe dónde la puedo

encontrar?

carmen: no, señor,

¿yo qué voy a saber?

sé que la llevó para méxico,

que al distrito federal,

pero a dónde, no sé.

toda la culpa ¿sabe de quién es?

de la otilia, la vieja esa

con la que las dejó.

ramón: ya sé toda la verdad,

señora, por eso necesito

que me ayude a encontrarla.

carmen: ay, señor, pues a mí

me gustaría, pero ¿sabe qué?

yo le tomé una foto al fulano

el mero día que se la llevó,

que la convenció--

ramón: pásela, pásemela.

carmen: a ver si a usted

le puede servir, mire.

yo no sé, ¿verdad?

pero esa otilia--si viera,

es una la vida ligera.

debería ver la cantidad de veces

que viene por aquí con fulanos,

uno y otro y otro.

no sabe, se porta requete mal.

[suspira]

por favor, morenita,

te suplico que mi hija

no pague por mis errores.

nunca debí dejarla sola

y ahora lo sé.

por eso te pido

que me des la oportunidad

de corregirlos y que permitas

que charito y yo estemos juntos

de nuevo para demostrarle

a todos que mi hija

no es una fruta podrida.

otilia: estuve marque y marque

y no me contestas.

ramón: ¿por qué, otilia?

ya sé que fuiste tú

la que sacaste amiga

de la escuela y la pusiste

a vender jugos.

si yo te mandaba dinero,

otilia, para que ella siguiera

estudiando, ¿por qué lo hiciste?

otilia: no, mira, yo le estaba

insistiendo para que fuera

a la escuela,

pero ella no quería--

ramón: ¿por qué sigues

mintiendo?

¿por qué mientes?

otilia: pásate y vamos

a platicar, ¿sí?

igual y estás confundiendo

las cosas, nada más.

ramón: no, ¿sabes qué?

ya no vas a estar en nuestras

vidas, agarra tus cosas y vete.

vete, que te vayas.

hasta ya sé con quién

te revuelcas, ¿cómo ves?

todo el mundo habla de eso.

córrele o si no, te saco yo.

un tonto, fui un tonto.

ay, mi morenita, ayúdame,

ayúdame a encontrar a mi hija,

a mi charito.

tengo que ir a méxico.

>> mire, es él, mi comandante.

ibáñez: disculpe, disculpe,

soy el comandante ibáñez.

ramón: mucho gusto, señor.

ibáñez: me dijeron que está

buscando a su hija.

ramón: sí, sí.

ibáñez: ¿trae la foto

de un hombre?

¿puedo verla?

ramón: claro, claro, mire.

es él, este es el hombre

que trajo a mi hija aquí,

a la ciudad de méxico.

¿lo conoce?

ibáñez: ¿es él?

ramón: sí, sí, es este, oficial.

ibáñez: tiene que saber

que ese hombre es buscado

por los delitos de lenocinio

y trata de personas.

ramón: ¿me está diciendo

que a mi hija la están--?

ibáñez: prostituyendo.

llevamos meses sobre él.

ramón: oficial, entonces

tiene que encontrar a mi hija

lo antes posible.

¿en dónde la puedo encontrar?

ibáñez: mire, esa información

no la puedo compartir con usted.

ramón: pero es mi hija, señor,

tiene que ayudarme.

ibáñez: tiene que darnos tiempo.

¿sabe qué?

discúlpeme.

no se vaya, me gustaría

tomar su declaración.

permítame.

sí, ¿qué pasó comandante?

sí, ya mandé a la gente.

sí, sí, desde temprano

están ahí.

sí, está muy bien,

hasta luego, comandante.

me lleva--

¡bolívar! ¡ve, búscalo!

se llevó unas hojas.

[teléfono móvil]

ulises: ¿bueno?

te veo en cinco minutos.

ramón: ¡charito, hija!

¿charito, estás aquí?

¡charito!

¡charito, hija, contéstame!

¿estás aquí?

charito, charito.

charito, hija.

charito, charito.

charo: ¿papá?

>> ¿qué pasa? ¿qué pasa?

ramón: cállate, imbécil,

ella es mi hija

y no te atrevas a tocarla

porque si lo haces,

te va a ir muy mal.

es menor de edad.

corre, corre.

ya pasó, ya pasó,

todo va estar bien, ¿sí?

corre, corre, corre.

ulises: ¿a dónde creen que van?

ramón: es mi hija

y me la voy a llevar.

[música]

[música]

ramón: jamás vas a volver a ver

a mi hija, así que quítate.

ulises: el que no la volverá

a ver eres tú.

charo: no, no, ¡déjalo!

por favor, ¡no le hagas nada!

ramón: córrele, charito.

charo: ¡déjalo, por favor!

ibáñez: ¡quieto, quieto!

suéltalo, ulises.

¿quieres sumar un asesinato

a tu condena?

suéltalo, ulises.

órale.

vas a pasar mucho tiempo

en la cárcel.

vamos a ver si encontramos

más muchachas.

charo: perdóname, papito,

por mi culpa te lastimaron.

ramón: no, no, mi charito,

tú no tienes la culpa de nada.

yo fui el único responsable

de lo que te pasó

por haberte estado sola.

charo: otilia ha sido muy mala

conmigo y también lo fue

con mamá chinita.

ramón: sí, ya sé, fui un tonto

por no haberme dado cuenta

antes, perdóname.

pero otilia ya no está

en nuestras vidas,

la corrí de la casa.

no la volveremos a ver jamás,

mi charito, jamás.

te voy a ayudar a pasar

esta pesadilla para que sea

diferente para ti, ¿sí?

y así sea feliz y sigas adelante

con toda tu vida y tus planes

que tienes.

charo: papito...

ramón: por fin se estamos

en casa, hija, de donde nunca

debimos salir ni tú ni yo.

charo: no sabes cuánta falta

me has hecho, papá.

mi vida se destruyó

desde el día en que te fuiste.

ramón: pero jamás te voy

a volver a dejar sola,

no importa lo que tenga que

luchar para quedarme a tu lado.

vas a retomar tu vida,

vas a seguir estudiando

tus sueños que se destruyeron,

yo te voy a ayudar

a reconstruirlos otra vez

porque nada nos va a volver

a separar.

charo: gracias, papá.

nada me da más fuerza

y seguridad que estemos juntos,

siendo la familia

que siempre debimos ser.

ramón: son 94 millones

las víctimas de trata

de personas en el mundo.

esa situación es tan grave

que debemos estar prevenidos

para evitar que suceda

en nuestra familia.

la mejor forma de hacerlo

es con comprensión,

orientación y mucho amor.

nuestros jóvenes necesitan que

estemos a su lado para poderlos

proteger de este mal que hace

tanto daño,

porque no hay jóvenes malos,

más bien somos los padres

los que no estamos

donde debemos estar,

que es al lado de otros hijos,

para que con nuestro amor

y protección no se vuelvan

una fruta podrida.

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