¿Qué tuvo que ver Tucson con la caída de “El Mencho”, el líder del CJNG de México?

Un grupo militar de reciente creación y con base en Arizona colaboró con el ejército mexicano en el operativo de detención de “El Mencho” que culminó el pasado 22 de febrero.

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Tucson, Arizona.- Eran pasadas las 7:00 am (Hora del Pacífico) del domingo 22 de febrero de 2026 cuando el grupo de élite de las Fuerzas Especiales de México que habían cercado minutos antes el Country Club Tapalpa en Jalisco, respondieron al ataque armado que lanzó el anillo de seguridad que protegía a Rubén (Nemesio) Oseguera Cervantes “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.

“Entre 7:00 y 7:30 am empezaron las explosiones. Era evidente que no era una balacera normal”, dice uno de los vecinos de la Cabaña 39 y que se resguardó en cuanto escuchó el enfrentamiento. No hubo sobrevuelo de helicópteros, el grupo de élite había podido llegar hasta la entrada del complejo en unas camionetas negras blindadas de acuerdo a videos tomados por testigos del momento en que comenzaron a escucharse las fuertes detonaciones, no eran balazos de armas comunes.

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Sin embargo, el cerco virtual a “El Mencho” había comenzado días antes dirigido desde la base aérea Davis-Monthan, aquí en Tucson.

Sus pasos eran seguidos mediante vigilancia satelital, señales de telefonía celular, y por sobrevuelo de aeronaves no tripuladas que ya habían mapeado la zona. Todo era seguido en tiempo real.

Finalmente Oseguera fue abatido por las autoridades mexicanas y varios de sus acompañantes fueron detenidos o terminaron sin vida.

La Fuerza de Tarea creada por Trump para "cazar narcos" tiene base en Arizona

El pasado 15 de enero de 2026 el Departamento de Guerra (anteriormente Departamento de Defensa) puso en marcha dentro de la base aérea Davis-Monthan, la Fuerza de Tarea Institucional Conjunta Anticárteles ( JIATF-CC por sus siglas en inglés), conformada por representantes de las agencias de seguridad e inteligencia coordinadas por el Comando Norte.

El objetivo de la JIATF-CC es ubicar, intervenir y desmantelar los cárteles de la droga que operan en la frontera entre Estados Unidos y México y que inundan con drogas como el fentanilo, las ciudades dentro de territorio estadounidense.

La finalidad, de acuerdo al documento de presentación en la página del Comando Norte, es que bajo esta Fuerza de Tarea se haga uso de un “enfoque de gobierno integral” al coordinar al Departamento de Guerra, Seguridad Nacional, las agencias que integran la comunidad de inteligencia (FBI, DEA, CIA), organismos de policía con capacidades de inteligencia artificial con la finalidad de “identificar, interrumpir y desmantelar las operaciones de las organizaciones trasnacionales de tráfico de drogas”.

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A poco más de un mes de la creación de esta Fuerza de Tarea Conjunta, se da la caída de “El Mencho”, el líder del poderoso Cártel Jalisco Nueva Generación en Jalisco, la tierra que por 16 años dominó y desde donde construyó el imperio criminal que le permitió dominar los 32 estados de México, los 50 estados de Estados Unidos y tener presencia en más de 40 países a nivel mundial.

Fuentes oficiales confirmaron a la agencia Reuters que la JIATF-CC fue quien colaboró con el ejército mexicano en el operativo de detención de “El Mencho” que culminó el pasado 22 de febrero. Dicha información fue también confirmada por la Secretaria de la Defensa Nacional (Sedena) de México, que aunque con menos detalles confirmó que la colaboración se basó en “proveer información complementaria”, aunque aclaró que se trató principalmente de un operativo mexicano en tierra.

El general brigadier de la Fuerza Aérea Mauricio Calabrese, confirmó en esa entrevista que EEUU está usando su conocimiento de organizaciones como Al Qaeda y el Estado Islámico para rastrear los movimientos de estos cárteles del narcotráfico, que aunque tienen motivaciones diferentes, “los cárteles operan en sus patrones de manera similar y lo importante es identificar redes para poder desarticularlas y desmantelarlas”.

El cazador de narcos detrás de la JIATF-CC

La JIATF-CC es dirigida por el general brigadier de la Fuerza Aérea Maurizio D. Calabrese, quien estableció su centro de operaciones en la base aérea Davis-Monthan. Su hoja de vida está llena de cursos de inteligencia y condecoraciones por haber participado en misiones en casi todo el mundo: Europa, Medio Oriente, Asia, África y América del Sur.

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Combatió a los Talibanes con una guerra de drones en el Kurdistán, participó en el cerco y la captura de Osama Bin Laden, participó en operaciones en Medio Oriente como “Libertad Iraqui” para derrocar a Saddam Hussein, “Centinela Duradero” en Afganistán y la más reciente “Resolución Absoluta”, que culminó con la captura del presidente de Venezuela Nicolás Maduro.

Antes de liderar este encargo, Calabrese era director del Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte y del Comando Norte en la base de la Fuerza Espacial Peterson, en Colorado.

Así opera la Fuerza de Tarea Conjunta para cazar narcos

A su llegada al mando de la Fuerza de Tarea Conjunta, Maurizio D. Calabrese recibió una lista de objetivos prioritarios, Nicolás Maduro había caído hacia unos días en Venezuela mediante una operación que comandó junto al Comando Norte y el siguiente en la lista era Rubén (Nemesio) Oseguera Cervantes “El Mencho” o “El Señor de los Gallos”.

Al final la experiencia obtenida en la persecusión de Saddam Hussein en Irak y posteriormente con Osama Bin Laden en Pakistán le indicaba que los patrones de vida que estos personajes de alto perfil tienen son similares, buscan pasar desapercibidos pero requieren de un círculo de protección cercano para sobrevivir y eso implica redes y logística.

Rubén Nemesio Oseguera Cervantes no sólo era el personaje más buscado en México, sino también en Estados Unidos tras las capturas de los líderes legendarios del Cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán y luego Ismael “El Mayo” Zamabada.

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“El Mencho” se convirtió en una pieza clave del rompecabezas del tráfico de fentanilo a Estados Unidos ante el vacío del Cártel de Sinaloa y aunado a la retórica de combate adoptada por el presidente Donald Trump de estas estructuras criminales que inundan las calles de norteamérica de droga y por las que las designó organizaciones teroristas.

En su afán por llenar el vacío dejado por el Cártel de Sinaloa, el CJNG intensificó sus operaciones de tráfico de fentanilo a EEUU y una detención el 19 de noviembre de 2024 de un hombre hispano en la exclusiva zona de Riverside, en California, fue clave. Las autoridades los acusaban de haber entrado con una dientidad falsa al país, no se trataba de una detención más al hazar en un operativo de ICE o de la Patrulla fronteriza.

Se trataba de Cristian Fernández Gutiérrez Ochoa alias “El Guacho”, yerno de El Mencho y pareja sentimental de su hija menor Laisha Michelle Oseguera González, ciudadana nacida en California. Las declaraciones de “El Guacho” contenidas en una cuasa penal llevada por la jueza Beryl. A Howell dieron más pistas sobre cómo operaba la cúpula del cártel y d elos movimientos de su suegro, el legendario líder del CJNG.

Así ubicaron la guarida de “El Mencho”

La JIATF-CC reunió la información de inteligencia que las agencias habían recabado sobre “El Mencho” a lo largo de casi 40 décadas, desde su primera detención en el área de la Bahía en San Francisco, California, en 1986 hasta los últimos datos recabados tras detenciones, extradiciones e intervenciones telefónicas y de comunicaciones de sus familiares y asociados.

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Por testimonios y declaraciones de detenidos, entre ellos sus hijos y asociados detenidos en cárceles de Estados Unidos, se confirmó que “El Mencho” con casi 60 años padecía una enfermedad crónico degenerativa que lo obliga a estar bajo tratamiento médico constante, por lo que sus escondites no podían ser lugares tan remotos ni innaccesibles y por lo menos debia tener una unidad médica cercana para realizar los procedimientos médicos ante la insuficiencia renal que padecía.

Otro dato sobresalió. El patrón de uso de propiedades que el CJNG utilizaba para lavado de dinero y extorsiones, entre desarrollos vacacionales y complejos turísticos en la costa del Pacífico cercanos a Guadalajara y Michoacán. Las cabañas del Country Club de Tapalpan, un exclusivo fraccionamiento rústico enclavado cerca de un bosque de oyameles y una presa ya estaba en el radar de las agencias de inteliencia de Estados Unidos como un activo del cártel. Había sobrevuelos constantes de drones y vigilancia satélital que se intensificó desde el 15 de enero de 2026.

La otra variable fue el mapeo de las telecomunicaciones de sus contactos intervenidas, entre ellas el seguimiento a una de sus amantes y su círculo cercano que a final de cuentas activó las alertas el 20 de febrero de 2026, cuando una persona de confianza de esa mujer realizó un recorrido de Guadalajara al area de cabañas del Country Club de Tapalpa.

El 21 de febrero el mismo automovil con la misma persona y la mujer abordo abandonaron el complejo de cabañas. Imágenes de un sobrevuelo no tripulado confirmaron la presencia de un grupo de hombres armados entre ellos “El Mencho”. Las comunicaciones se intensificaron entre los gobiernos de Estados Unidos y de México para montar el cerco e iniciar el operativo de detención.

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Esa misma noche del sábado 21 de febrero dos helicópteros de la Fuerza Aérea Mexicana sobrevolaron la zona rural y boscosa de Tapalpa, la finalidad era que el grupo de hombres salieran y en medio de la noche poder efectuar las detenciones utilizando equipo térmico y mapas de calor pero la táctica no funcionó, ambos grupos decidieron esperar a que se hiciera de día.

A escasos kilómetros el CJNG habia equipado una clínica rural con tecnología de primera para las emodiálisis que necesitaba “El Mencho”. La zona en sí era la guarida del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, quien cambiaba de escondites entre casas de seguridad en condominios exclusivos al pie de una presa y cabañas rusticas de lujo cerca del bosque, a sólo 139 kilómetros de Guadalajara. La zona, estaba ubicada también a media distancia de su terra natal, Aguililla, Michoacán, le era cómoda y la resultaba familiar. Seguía dentro del territorio que dominaba y sus lazos familiares estaban cerca.


La zona entre urbana y boscosa de Tepalpan era su dominio. Tenían ahí activados sus tres círculos de seguridad que cuidaban al líder criminal. La planeación táctica de la JIATF-CC, que además mediante la cartografía y la geografía satelital habían calculado las zonas de ataque, de aterrizaje de aeronaves para extracción y las posibles rutas de escapae contemplaba otro factor, las fuerzas de ataque con drones que el CJNG tiene en su equipo élite y que incluyen drones que lanzan artefactos explosivos, una de las nuevas tácticas de guerra que el general brigadier Mauricio Calabrese conoce desde sus misiones en Afganistán.

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Así finalmente, la mañana del domingo 22 de febrero con la irrupción de las Fuerzas de Élite en el Country Club para ubicar la Cabaña 39 donde se resguardaba “El Mencho”, se puso fin a una cazería que llevaba meses y se había intensificado el pasado 15 de enero con la puesta en marcha de la Fuerza de Tarea conjunta en la base aérea Davis-Monthan.

Guadalajara, la segunda ciudad más grande de México comercialmente hablando y dominada por el CJNG está a la espera del nuevo líder criminal, será una de las sedes de la Copa del Mundo 2026 a celebrarse en menos de 100 días entre México, Estados Unidos y Canadá.

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