La política migratoria en Estados Unidos atraviesa un ajuste relevante desde mayo de 2026, con cambios que impactan tanto a quienes ya tienen trámites en proceso como a quienes buscan una visa.
¿A quién afecta la pausa de USCIS y el nuevo requisito de visa no migrante en Estados Unidos?
Las autoridades han señalado que estas acciones buscan reforzar la seguridad nacional, mejorar la precisión en la aprobación de beneficios migratorios y fortalecer el control sobre la información de quienes ingresan al país
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración ( USCIS, por sus siglas en inglés) activó una pausa temporal en la resolución final de beneficios como la Residencia Permanente ( Green Card), permisos laborales y renovaciones del Estatus de Protección Temporal ( TPS) y la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia ( DACA); la medida forma parte de un proceso de verificación más riguroso que afecta directamente a miles de expedientes en curso.
De manera paralela, también se estableció un nuevo requisito para solicitantes de visas de no inmigrante, quienes ahora deben declarar formalmente que no temen persecución en su país de origen.
¿A quiénes afectan estos cambios?
La suspensión administrativa afectará principalmente a quienes ya iniciaron trámites migratorios y aguardaban una respuesta definitiva. Ahora, sus casos permanecen detenidos mientras autoridades revisan antecedentes en sistemas federales, lo que podría traducirse en demoras adicionales y en una mayor incertidumbre para los solicitantes.
Esta pausa implica qu e procesos que estaban en etapas finales regresen a una fase de verificación, prolongando los tiempos de resolución sin una fecha clara de conclusión; este tipo de revisiones puede derivar en solicitudes de información adicional o en la repetición de procedimientos ya realizados, lo que incrementa la carga administrativa para los solicitantes y retrasa aún más la obtención de beneficios migratorios.
¿Qué implican las nuevas reglas?
En paralelo, el gobierno estadounidense introdujo un nuevo requisito para quienes solicitan visas de no inmigrante -incluidas categorías de turismo, estudio o trabajo temporal-. Los solicitantes deben declarar expresamente que no temen persecución en su país de origen, una medida que busca prevenir solicitudes de asilo una vez dentro del país.
Asimismo, se intensificaron los controles en los puntos de entrada y salida con la implementación obligatoria de registros biométricos faciales para todos los extranjeros. Estas disposiciones también repercuten en personas que buscan asilo, quienes ahora deben apegarse a la llamada “Regla de los 30 días”, que establece plazos estrictos y facilita rechazos si no se cumplen los nuevos criterios.
Las autoridades han señalado que estas acciones buscan reforzar la seguridad nacional, mejorar la precisión en la aprobación de beneficios migratorios y fortalecer el control sobre la información de quienes ingresan al país.









