La presencia física de oficiales federales de
ICE en los puntos de control en aeropuertos desata una ola de nerviosismo y
protestas entre la comunidad migrante. Aunque el
Departamento de Seguridad Nacional asegura que los
agentes limitan su trabajo al apoyo logístico para agilizar las filas, diversas
organizaciones convocan a manifestaciones en aeropuertos como el Hartsfield-Jackson. Los expertos recomiendan a los viajeros mantener la calma, pues los oficiales
no realizarán actividades de control de estatus.