En una histórica
decisión 8 a 1, la
Corte Suprema determinó que prohibir la terapia de conversión vulnera la libertad de expresión protegida por la
Primera Enmienda. El tribunal invalidó la normativa de Colorado al considerar que
el estado no puede restringir los mensajes de los terapeutas sobre la orientación sexual.
Este fallo sienta un precedente crítico que podría invalidar leyes similares en más de 20 estados,
generando una profunda preocupación en la comunidad LGBTQ+.