La inflación se acelera con fuerza en marzo por el alza de los combustibles derivada de la guerra en Irán

El índice de precios al consumidor (IPC) subió un 0.3% solo en el mes de marzo y escaló hasta el 3.3% interanual.

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La inflación en Estados Unidos repuntó con fuerza en marzo y se situó en el 3.3% interanual, impulsada principalmente por el encarecimiento de la energía causado por la guerra en Irán y el virtual bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz.

El índice de precios al consumidor (CPI, en inglés), principal indicador de la inflación, creció un 0.9% mensual, triplicando el 0,3% de febrero. Para un repunte tan acelerado de los precios en un solo mes habría que remontarse a mediados de 2022, en plena post-pandemia, cuando la inflación se convirtió en un fuerte dolor de cabeza para la administración de Joe Biden y uno de los temas de la campaña que llevó a Donald Trump a la Casa Blanca.

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Según el reporte de la Oficina de Estadísticas del Departamento de Trabajo de este viernes, el alza de los precios estuvo liderada por un incremento de 10.9% en el componente energético, con la gasolina disparándose 21.2% en el mes. La subida interanual de los precios de la energía se situó en un 12.5% en marzo.

Estos datos confirman el notable impacto del conflicto en Oriente Medio sobre los bolsillos de los consumidores estadounidenses, en un contexto en los precios ya mostraban signos de poder convertirse en un problema para la administración de Donald Trump.


La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, avanzó 0.2% en marzo hasta el 2.6% interanual, lo que sugiere presiones más contenidas en otros rubros.

La inflación con un mercado laboral enfriándose, reto para la Fed

El fuerte repunte general refuerza las preocupaciones de la Reserva Federal sobre un alejamiento de su objetivo del 2 % y complica su margen de maniobra rebajar las tasas de interés en el corto plazo, algo que le ha venido exigiendo el presidente Donald Trump durante meses.

Y es que la subida en los precios de la energía, especialmente la gasolina, refuerza las preocupaciones de que la inflación se está alejando del objetivo del 2%, en un contexto en el que los precios ya mostraban signos de tensión incluso antes del estallido de la guerra en Oriente Medio.

A esta presión inflacionaria se suma la inesperada fortaleza que mostró el mercado laboral en marzo, con el dato de que la economía estadounidense generó 178,000 empleos mientras que la tasa de desempleo bajó a 4.3%.

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Dos claros signos de cierto sobrecalentamiento de la economía que no recomiendan unos recortes de tasas que no harían más que estimular la actividad y estimular incluso más los precios.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el encarecimiento de la energía derivado de la guerra con Irán es posible que no se viera plenamente en los datos laborales de marzo, lo que deja abierta la posibilidad de un deterioro en los próximos meses. De hecho, lo que sería de esperar es que el aumento de la energía reduzca el consumo y, por tanto, la contratación.

Con información de AP