EL PASO, Texas.- La Diócesis de El Paso anunció que solicitó protección bajo el Capítulo 11 de la ley de bancarrota en Estados Unidos, en medio de demandas presentadas por personas que aseguran haber sido abusadas sexualmente por miembros del clero cuando eran menores de edad.
Diócesis de El Paso se declara en bancarrota ante demandas por abusos sexuales por parte del clero
La Diócesis de El Paso solicitó protección bajo el Capítulo 11 de la ley de bancarrota en Estados Unidos para enfrentar demandas de abuso sexual infantil por parte de miembros del clero. El obispo Mark J. Seitz pidió perdón a las víctimas y aseguró que el proceso busca una compensación justa para los sobrevivientes.
El anuncio fue hecho por el obispo Mark J. Seitz, quien reconoció el profundo dolor que estos casos han causado y pidió perdón a las víctimas.

Actualmente, la diócesis enfrenta 12 demandas que involucran a 18 personas, quienes señalan que los abusos ocurrieron entre 1956 y 1982 en una región del sur de Nuevo México que en ese momento formaba parte de la jurisdicción de El Paso.
En un mensaje dirigido a la comunidad católica, el obispo explicó que la decisión de acudir al proceso de bancarrota se tomó después de meses de reflexión y consultas con sacerdotes, asesores y expertos, al considerar que las reclamaciones económicas superan los recursos de la diócesis.
Seitz señaló que antes de presentar la solicitud, los abogados de la diócesis sostuvieron varias reuniones con sobrevivientes y sus representantes legales, con el objetivo de escuchar sus inquietudes e intentar avanzar en posibles acuerdos.
Según explicó, estas conversaciones han sido directas y sinceras, y forman parte del esfuerzo por hacer que el proceso legal sea lo menos doloroso posible para quienes han vivido estas experiencias.
Buscan mantener en operación la diócesis
La reorganización bajo el Capítulo 11 permitirá establecer un proceso supervisado por un tribunal, mediante el cual se puedan atender y resolver los reclamos de manera conjunta, con la intención de ofrecer compensaciones justas para los sobrevivientes.
Al mismo tiempo, la diócesis busca mantener en funcionamiento sus ministerios y programas pastorales, que continúan atendiendo a miles de personas en la región.
Las autoridades religiosas aclararon que la solicitud de bancarrota solo aplica a la Diócesis de El Paso, por lo que no incluye parroquias, escuelas ni otras organizaciones católicas afiliadas que están legalmente constituidas de forma independiente.
En su mensaje, el obispo también reconoció que para muchos fieles estas revelaciones pueden provocar enojo, frustración o tristeza.
“Como su obispo, pido perdón a las víctimas de abusos por el daño, el dolor y el sufrimiento que han experimentado y siguen experimentando en sus vidas”, expresó.
Seitz aseguró además que la diócesis continuará reforzando las políticas de protección de menores y la creación de entornos seguros, al tiempo que mantiene abiertas las puertas para acompañar a quienes han sido afectados.















