Tras pasar dos meses detenida en Eloy, Mónica Barrera relató las condiciones en el centro, donde asegura haber soportado altas temperaturas sin aire acondicionado, así como la falta de atención médica. Su arresto ocurrió durante
operativos en restaurantes del Valle, con lo que dejó a su hija mayor, de 18 años, a cargo de sus hermanos, incluida una menor con autismo. Aunque ya está en casa, su esposo sigue bajo custodia, lo que mantiene en incertidumbre a la familia.