Irán celebró el miércoles en Teherán una ceremonia de despedida para su selección de fútbol, que disputará el Mundial 2026, organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá, en un contexto de guerra en Oriente Medio entre Teherán y Washington, y con persistentes dudas sobre si el combinado iraní podría estar presente en territorio estadounidense para disputar el torneo.
Fútbol en medio de la guerra: Irán despide entre multitudes a su selección rumbo al Mundial en EEUU
Con una frágil tregua entre EEUU e Irán en vigor tras más de dos meses de guerra en el Medio Oriente, la selección iraní de fútbol recibió una gran despedida en Teherán antes de partir hacia territorio estadounidense para participar en el Mundial 2026, una participación que ha estado en constantes dudas por la situación geopolítica entre Washington y la República Islámica.
Los jugadores iraníes, vestidos con ropa deportiva roja y negra, se presentaron en un escenario ubicado en la céntrica plaza Enghelab, donde una multitud los vitoreó, según los videos difundidos por la televisión estatal.
El seleccionador Amir Ghalenoei y el presidente de la Federación de Fútbol de Irán, Mehdi Taj, también participaron en el acto.
"Los jugadores de la selección nacional en el Mundial representarán al pueblo, a los combatientes del país, al líder (el líder supremo Mojtaba Jamenei) y al país", dijo Taj en un discurso.
"Nuestra selección nacional es la selección de fútbol de tiempos de guerra", afirmó Taj y agregó que el equipo será un "pilar de autoridad y resistencia".

Fue apenas el pasado fin de semana cuando la Federación iraní confirmó su asistencia al Mundial, aunque elevando sus preocupaciones a los anfitriones sobre cómo sería tratada la oncena de la República Islámica.
"A todos los jugadores y al cuerpo técnico, especialmente a aquellos que prestaron servicio militar en el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, se les debería conceder el visado sin problemas", ha afirmado Taj, en otra muestra de cómo la geopolítica amenaza con imponerse sobre el certamen deportivo.
El mismo dirigente ya sufrió por parte de Canadá una denegación de acceso al país de camino a un congreso de la FIFA, justamente por su pasado en la Guardia Revolucionaria, un cuerpo considerado como terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.
El asunto podría afectar a uno de los jugadores clave de Irán, Mehdi Taremi, capitán del equipo y delantero que había cumplido su servicio militar obligatorio en la Guardia Revolucionaria. En Irán, a los reclutas también se les puede asignar a la policía o al ejército, a menudo de forma aleatoria.
Taj ha reiterado que Irán necesita garantías de la FIFA de que su delegación, bandera e himno serán tratados con respeto durante la Copa del Mundo. Esto mientras EEUU e Irán intercambian amenazas, ultimátums y propuestas de paz sobre el conflicto que ha trastornado la geoplítica y economía global.

Irán ha asistido a los últimos cuatro mundiales, y siete en total. Y aunque nunca ha superado la fase de grupos, eso no disminuye la emoción por la selección. Este miércoles en Teherán la gente en la ceremonia ondeaba banderas y entonaba cánticos y consignas.
Algunos asistentes sostenían pancartas y fotos del difunto líder supremo Alí Jamenei, asesinado durante los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán desde el 28 de febrero que desencadenaron la guerra en Medio Oriente.
"Por la sangre de los mártires, canten el himno nacional con firmeza y sin vacilar", decía una pancarta.

Irán, tendrá su base en Tucson, Arizona, durante el Mundial 2026. Iniciarán su participación en el grupo G contra Nueva Zelanda en Inglewood, cerca de Los Ángeles, el 15 de junio y luego se enfrentará a Bélgica el 21 de junio también en Los Ángeles y a Egipto, el 27 de junio en Seattle.









