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Los límites a la hora de poner correctivos. En cuanto a los menores se refiere, sigue siendo un tema sumamente controversial.
Para eso hemos invitado esta noche a alguien que conoce perfectamente bien este tema y además es alguien que nos puede guiar por este proceso y es una mentora de padres. Su nombre es ana maría franco.
Ana maría. Gracias por estar aquí.
Muy buenas noches. Buenas noches.
Gracias por la invitación. Un placer, ana maría.
El tema de la educación en pleno siglo 21 polémico. Acabamos de ver las imágenes de un correctivo en una escuela, pero en el pasado esto era muy común.
Hemos escuchado muchos relatos de nuestros padres, de nuestros abuelos, que decían en el colegio los profesores te pegaban si te portabas mal. Hoy en día, cómo entendemos la educación y cómo se pueden poner límites, pero también basados en el amor?
Estamos muy desactualizados en los hogares porque el mundo cambió, pero no hemos cambiado dentro de ellos. El mundo en general se regía por estas pautas violentas, por golpes, intimidaciones y violencia de todo tipo.
Y el mundo cambió ahora por los derechos humanos. Ahora no podemos pretender que físico, ni que nuestras parejas nos agredan.
Y sin embargo, seguimos pensando que es la única forma de aconductar a los más bien por las reglas del liderazgo natural que hoy sí aplica en la política, en las escuelas, en la religión, y que necesita muchas habilidades de recibimos como hijos, pero que sí estamos llamados a aprender como padres. Y eso lo hace muy difícil porque decimos o tenemos que poner límites y la única forma que conocemos es la violencia o entonces dejamos de poner límites y que los niños hagan lo que quieran y ambos extremos son bastante nocivos.
Totalmente. Y creo que aquí la disyuntiva yace en cómo se rompen los patrones, porque creo que nadie nace con un manual de cómo educar, nadie nace sabiendo cómo ser papá o mamá.
Pero sí es bien decías, ana maría, el decidir dejar atrás esas situaciones, esos momentos difíciles y dolorosos para empezar un nuevo camino. Qué le puedes decir a ese padre, a esa madre que te está viendo esta noche y que no sabe cómo hacer esto?
Cómo se puede educar firmemente, pero sin violencia? Creo que todos tenemos una figura de referencia en nuestra vida que no ha sido violenta y profundamente.
Poder de alguna manera absorber esos valores que usó esa persona, esa credibilidad, ese respeto con su sola presencia, pero que nunca llegó a violentarnos ni a cobrarnos esa dignidad humana que teníamos. Es una.
Es un buen principio. Ahora, hoy existen muchas herramientas para los padres para poder practicar esa combinación entre la firmeza y la amabilidad, que nunca debe ser a costa de la dignidad del niño, principalmente.
Y en cuanto a la autoridad, maría, es que los niños entiendan lo que es la autoridad y que la respeten. Es fundamental.
No hay nada pongan límites y que tenga una estructura y que pueda delegar en ese cuidador una figura de autoridad. Es decir, que cuando límites o no estamos poniendo límites ni teniendo consecuencias con ellos, estamos haciendo exactamente lo contrario a violentarnos todo el tiempo.
Esto es igual de nocivo. Los niños necesitan límites, necesitan una autoridad, necesitan que los adultos sean responsables de su papel y que conductas y hacia qué norte están ahora.
No a costa de la violencia. Y eso es lo que nos cuesta entender.
Y por eso creo que también ana maría nos cuesta mucho trabajo comprender el que por lo menos 15 estados en estados unidos sigan permitiendo el castigo corporal, el castigo físico y además por parte de alguien que no es un padre. Es decir, en este caso puede ser un entrenador o puede ser un maestro.
Esto está protegido por la ley. Basado en este último texas.
Cómo podemos hablar con nuestros hijos desde el entorno del hogar para que si esto les ocurre en la escuela, tengan la confianza de venir a contarlo a la casa y a quienes probablemente los aman más en el mundo que son sus padres. La confianza se construye.
No es un discurso, no es una advertencia. La confianza se construye todos los días.
Cuando te importa lo que ese niño tiene por contarte, cuando le compartes naturalmente lo que vives en el día y no solamente cuando te limitas a como padre cubrir sus necesidades de techo y alimentación. Y ya está.
Una relación basada en la confianza es la que permite que un niño cuente con sus padres como ese puerto seguro, y eso requiere tiempo y requiere presencia. Y hoy los padres estamos muy enfocados en conseguir un montón comodidades, pero pocas veces estamos realmente en presencia con ellos, sin nuestro celular, prestándoles atención y compartiéndonos honestamente con ellos.
Ana maría por otra parte, también mencionaste algo que creo que es importante traerlo a la mesa, y es que hemos visto muchos casos de cómo los niños empiezan a manipular a los padres porque precisamente no se les puso un límite. Dónde hemos visto comportamientos que son inadmisibles, donde hay graves faltas de respeto, no solamente a la autoridad, pero también a la moral.
En ese caso, cuando también nos vamos al extremo tan hacer? Es ya siempre demasiado tarde?
O hay algún momento donde se puede corregir el camino? Siempre tendremos oportunidades de mejora, siempre tendremos esa posibilidad de hacer las cosas diferente.
Qué pasa? Que entre más permitamos que los años pasen bajo una dinámica, va a ser más difícil que el niño se acostumbre a una nueva.
Pero nunca es tarde para tomar las riendas de una educación que realmente le convenga al niño. Yo le digo mucho a los padres que si amamos al niño del presente y queremos necesidades, estamos dejando de amar al niño del futuro, es decir, al futuro adulto que es nuestro hijo.
Si pensamos un poco más en ese amor por ese futuro adulto que va a ser independiente, autónomo, que va a tener una propia vida, quizás estaríamos más llamados a poner más límites en el presente por ese amor a ese adulto en el. Finalizar, quisiera también hablar de las etapas.
Creo que muchas veces hay padres que creen que a un niño se le tiene que hablar como un adulto, que a un niño se le consulta, que a un niño se le pregunta. Y creo que allí también yace el gravísimo error, porque es importante entender las etapas de crecimiento.
Así es y es. Siempre digo que la libertad de un niño debe ser correspondiente a su tamaño.
Un niño pequeño tiene que elegir el color de su vaso o de la camisa que se pone, pero no tiene por qué elegir el menú ni la hora en la que se duerme. Ahora, proporcionalmente a que ese niño va creciendo, también hay una especie de soltar un poco más las libertades y sobre todo atado a que ese niño demuestre que está en la capacidad de mientras que el cerebro y neocorteza cerebral, que es la parte más importante, va desarrollándose y nos va mostrando que ese niño ya es de la responsabilidad, de la empatía, de la compasión y de todas las habilidades de vida que requieren un tiempo para madurar.
Y lo cierto es que hoy en día de redes sociales, en un mundo de likes, en un mundo de retos y en un mundo de inteligencia