El occidente de Cuba sufrió el sábado un apagón regional que afectó varias provincias e incluyó a La Habana, la capital del país y la ciudad más grande de la nación caribeña, informaron las autoridades.
Apagón deja a oscuras a La Habana y a varias provincias del occidente de Cuba en medio de la profunda crisis energética
La noche volvió a caer sobre el occidente de Cuba: un nuevo colapso eléctrico dejó a millones sin luz y expuso la fragilidad de la red energética de la isla
Esta desconexión del Sistema Energético Nacional ( SEN) se suma a varios episodios de colapsos nacionales y regionales este año en medio de una severa crisis ocasionada por un cerco energético impuesto por Estados Unidos.
Un comunicado de la Unión Eléctrica de Cuba publicado en sus redes sociales informaba que, en la tarde, un corte simultáneo de las líneas de 220 kilovatios de las provincias de Matanzas a Cienfuegos y de Matanzas a Santa Clara había provocado "la división del SEN y posteriormente la caída de la zona occidental”.
“Quedaron sin servicio Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque, La Habana y Matanzas”, señaló el comunicado. No se indicó el tiempo que tardará en recomponerse la red.
La Habana, la capital del país, tiene 1,6 millones de habitantes.
Los cubanos están viviendo cortes de corriente todos los días con apagones de más de 20 horas, a los que se suman estos incidentes mayores.
En julio se produjeron tres caídas nacionales del SEN, lo que pone de relieve la extrema vulnerabilidad de la distribución de corriente a la población y a la industria. Otros servicios básicos como el agua y la cocción de alimentos en la isla dependen de luz.
El presidente estadounidense Donald Trump impuso un cerco energético contra Cuba en enero —como instrumento de presión en pos de un cambio de modelo económico y político— que agudizó una crisis previa de un lustro por sanciones norteamericanas y una fallida reforma financiera interna.
Además del bloqueo petrolero —que mediante el uso de amenazas y sanciones impide la llegada de crudo de otros países— en la últimas semanas, Estados Unidos agregó sanciones contra empresas de terceros países que operaran con Cuba, lo que obligó a históricos socios comerciales a abandonar la isla.
Las consecuencias para la población han sido dramáticas y van de la carencia de combustible y medicamentos hasta una caída en la producción de alimentos, hoteles cerrados –el turismo era un sector estratégico para la economía cubana--, jornadas laborales perdidas, vuelos suspendidos y una industria semiparalizada.










