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CityLab Política

Informe del Censo reveló temores "sin precedentes" por parte de los inmigrantes a participar en estos conteos

Ya el año pasado esta oficina gubernamental detectó seria desconfianza por parte de los extranjeros en EEUU. Expertos temen que, más allá de la nueva pregunta por la ciudadanía, ya sea demasiado tarde para no afectar a la iniciativa a realizarse en 2020.
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30 Mar 2018 – 11:43 AM EDT
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Una persona contesta el cuestionario del Censo de 2010 en EEUU. Crédito: jcamilobernal/iStock

En noviembre, un investigador de la Oficina del Censo realizó un informe basado en hallazgos inusuales en el terreno. A lo largo de una serie de proyectos y "pruebas preliminares" (o ejercicios de capacitación) realizados entre febrero y septiembre de 2017, los investigadores descubrieron que los encuestados a quienes se les hicieron preguntas en los grupos focales o las muestras de análisis se comportaban de forma inesperada: estaban dando nombres falsos o fechas de nacimiento incorrectas, omitiendo a miembros de la familia en los cuestionarios o abandonando las entrevistas antes de que terminaran.

Los encuestados "expresaban espontáneamente preocupaciones a los investigadores y al personal de campo sobre la confidencialidad y el acceso a los datos relacionados con la inmigración". El informe fue producido por el Centro de Administración de Encuestas de la oficina para una reunión del Comité Asesor Nacional. Estas conclusiones eran de particular preocupación entre las autoridades: el reporte documentó un aumento en el temor entre los encuestados meses antes de que el Departamento de Justicia pidiera oficialmente la posibilidad de agregar una pregunta sobre ciudadanía al Censo 2020.

El 26 de marzo, el Departamento de Comercio confirmó que esta pregunta de ciudadanía será una realidad para el censo, lo cual provocó temores entre los expertos en censos, científicos sociales y otros. Diversas voces han dicho que temen que la integridad del conteo pueda verse debilitada. Incluso aunque el Congreso tome medidas para detener la inclusión de la pregunta, como muchos opositores esperan, ya puede ser demasiado tarde para deshacer la desconfianza que ya se está esparciendo por las comunidades vulnerables.

Fechada en noviembre de 2017 —un mes antes de la solicitud del Departamento de Justicia— el informe proyecta sus conclusiones en términos del censo de 2020 específicamente. En todos los idiomas y regiones, los investigadores vieron "un aumento sin precedentes en preocupaciones por la confidencialidad y la compartición de datos, particularmente entre los inmigrantes o aquéllos que viven con inmigrantes".

Eso representa una barrera para la participación y la calidad de los datos para el conteo decenal, pues produce un impacto desproporcionado en las poblaciones difíciles de alcanzar.

"No hemos hecho una pregunta sobre la ciudadanía desde el Censo de 1950 por una buena razón. Simplemente no la necesitamos".


"Hay serias dudas sobre si la Oficina del Censo podrá cumplir con su obligación constitucional de contar a todos tras la inclusión de esta nueva pregunta", dice Indivar Dutta-Gupta, codirector ejecutivo del Centro Georgetown para la Pobreza y la Desigualdad. "En primer lugar, la Oficina del Censo enfrenta desafíos con un conteo insuficiente de muchos grupos vulnerables. Esta pregunta podría hacer que sea virtualmente imposible para ellos obtener un conteo justo y preciso en el Censo de 2020".

La Oficina del Censo reveló el formato de la nueva pregunta de ciudadanía el jueves. Una nota al pie de página en el cuestionario señala que la pregunta se ha formulado desde 1890 hasta el presente, pero esa información es engañosa: la última vez que apareció una pregunta sobre la ciudadanía fue en el censo decenal en 1950. Desde entonces, ha aparecido como parte de la Encuesta de la Comunidad Estadounidense, una encuesta anual en curso que también administra la Oficina del Censo. Esta es una de las razones por las que los críticos dicen que la pregunta no es necesaria para una encuesta cuyo objetivo es contar a todos.

Mira aquí el prototipo de pregunta de ciudadanía que sería aplicada en el Censo 2020, publicada por la agencia federal:


"No hemos hecho una pregunta sobre la ciudadanía desde el Censo de 1950 por una buena razón. Simplemente no la necesitamos", dice Dutta-Gupta. "Ya hacemos la pregunta a una muestra aleatoria de hogares mediante la Encuesta de la Comunidad Estadounidense, la cual permite que las personas no respondan, porque pueden sentirse incómodas. Podemos volver a ponderar esos datos y ajustarlos, según el censo decenal, el cual esperamos que sea mucho más exacto, y no solo represente a toda la población, sino que sea un conteo de toda la población".

Para este conteo, la Oficina del Censo cuenta con tres innovaciones para reducir los costos y cerrar la brecha entre las poblaciones difíciles de contar. El Censo 2020 permitirá dos nuevos modos de respuesta más allá de la encuesta en papel (en línea y por teléfono). La oficina espera que la nueva tecnología digital y geoespacial—desde el uso de imágenes satelitales para preparar las listas de direcciones hasta la producción de datos con menos fricción utilizando encuestas en línea—reduzca los costos de realizar el censo o, al menos, desacelere su espectacular aumento.

Pero estas innovaciones no servirán de nada si los inmigrantes u otras comunidades vulnerables no responden a la encuesta porque desconfían del gobierno o temen que los datos puedan usarse para castigar a familiares, compañeros de casa o vecinos indocumentados. Dutta-Gupta señala que la pregunta de la ciudadanía viola la confianza pública que se ha mantenido desde la Segunda Guerra Mundial. Durante esta guerra, el gobierno utilizara los datos del censo para ayudar a facilitar la detención de japoneses-estadounidenses, afectando seriamente la reputación de este conteo. El investigador cree que las acciones de la administración Trump podrían deshacer décadas de trabajo por restablecer y mantener esa confianza, a pesar de la pregunta de la ciudadanía.

"El Departamento de Justicia alega, sorprendentemente, que esto tiene la intención de proteger los derechos electorales de las comunidades vulnerables, cuando hay una cultura y un clima de xenofobia, hostilidad hacia los inmigrantes, deportaciones a gran escala, severa aplicación de la ley de inmigración, indiscutiblemente diferente de todo lo que hemos visto en mucho tiempo", dice. "Me parece que están destruyendo de muchas formas el precedente de los últimos 60 años de infundir confianza a la población de este país para garantizar un conteo más preciso y justo".

Este artículo fue originalmente publicado en inglés en CityLab.com

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