LOS ÁNGELES, CA.- El incendio en un almacén de Boyle Heights llegó a su octavo día y mantiene a residentes en alerta por la presencia de humo y molestias respiratorias.
Incendio en Boyle Heights entra a su octavo día y crecen quejas por humo e irritación
El incendio en un almacén de Boyle Heights ya cumple ocho días. Aunque autoridades dicen que el humo no es un peligro significativo, clínicas móviles reportan más pacientes, muchos de ellos niños, con irritación, tos y dolor de cabeza.
Aunque autoridades indicaron que la emisión “ya no representa un peligro significativo”, personal de clínicas móviles reporta un repunte de pacientes con irritación de ojos y garganta, tos y dolor de cabeza, con niños entre los casos más frecuentes.
Un médico consultado en el lugar señaló que la demanda de atención se duplicó en los últimos días.
“Hoy es nuestro día que estamos trabajando más. Hemos mirado lo dobleque normalmente miramos”, afirmó el médico Lorenzo Antonio Gonzáles.
Qué informaron las autoridades
Autoridades locales señalaron que el incendio estaría “a punto de apagarse” y que el humo proveniente del establecimiento no sería “altamente tóxico”.
Sin embargo, vecinos aseguran que el olor persiste y que las molestias continúan, particularmente en horarios en los que el aire se concentra en calles aledañas.
Síntomas reportados y población vulnerable
De acuerdo con el médico entrevistado, los síntomas más comunes asociados al humo son irritación de ojos y garganta, tos y dolor de cabeza.
“ La mitad de las personas que estamos mirando son niños”, explicó Gonzáles.
Una menor atendida en la zona describió la sensación al respirar: “Huele feo y me ardía la garganta”, dijo.
Ella dijo que usaba el cubrebocas para protegerse del humo.
Ansiedad y preocupación por la exposición
Además de los malestares físicos, el equipo médico reportó un efecto emocional en la comunidad.
“Lo que estamos mirando mucho es que la gente tiene mucha ansiedad de lo que está respirando”, comentó el médico.
Apoyo con purificadores y clínica móvil
En respuesta, el condado instaló puntos de entrega de purificadores de aire, aunque la disponibilidad es limitada y se prioriza a personas vulnerables.
“Si damos cuatro a una familia no se va a poder dar a la gente, especialmente personas de tercera edad o niños chiquitos que tienen asma”, dijo Hilda Solís, supervisora del condado de Los Ángeles.
Para quienes requieran atención médica, se anunció una clínica móvil en el City Terrace Park 1129 North Hazard Avenue.
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