La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
De las primeras, sino la primera mujer en salir de ahí y viajar al norte, por allá. Pátzcuaro.
Un siglo puede parecer historia, pero para ella es memoria. A tus órdenes.
Juana pimentel lópez. Hay.
Hay cumplir. 100,4 años más.
La señora juana nació hace 104 años en un mundo sin luz, sin agua. No había carreteras.
La vida se construía con las manos. Sí.
Mira, cuando yo nací no había petróleo, no había salido a traer hasta el pueblo, no había molino. Molíamos el tamal y volteábamos .
No había camiones, no había ni un carro. No se conocían.
No había doctores. Lo que había era pura.
Unos polvitos que le decían harinas en lugar de arath en el sol le decían harinas y se curaba uno con remedios cocidos. Desde muy joven ella entendió algo que nunca olvidó la vida no se espera, se trabaja.
De la niñez pasó a la adolescencia y rápidamente al matrimonio. Tuvo seis hijos y sacarlos adelante no fue una opción, fue su destino.
Nitza ajá. Sarita sí.
Liduvina. Y otro que se murió.
Francisco. José y reinaldo.
A sus 104 años, sabe exactamente cuántos miembros en su familia hay su descendencia? 22 nietos y nietas.
Bisnietos. Bisnietos.
21. Tataranietos nueve nueve.
Son 52 no? Su memoria sigue intacta, como si el tiempo no se atreviera a tocarla.
Quedó viuda, muy joven y sola. Tuvo que convertirse en todo.
Sembró, trabajó, vendió. Hizo lo necesario para que sus hijos no les faltara nada.
Yo comencé a sembrar , a rozar, a repelar. Después ya me puse a hacer chocolate porque mi mamá me enseñó hacer chocolate y enseguida.
Y . Y así por el df echar viajes de de ropa de la de la que podía traer y traía los bultos bien grandotes y los acababa.
Sí. Ya después me dio por venir por acá .
En 1965 cruzó al norte, cuando en esa época ese camino no era para mujeres. Pero juana nunca pidió permiso para trabajar.
Mira, cuando yo vine aquí, a este norte, ni una, ni una mujer venía de por allá hasta acá. Puros hombres con todos sus trabajos.
Ni una mujer. No más yo.
Y en todos los trabajos que te pedía trabajo la hacía y no me dejaba. De los compañeros.
Trabajó en el algodón, en el tomate, en la lechuga, en todo lo que la vida le puso enfrente. Y entre tanto trabajo y sudor y responsabilidades, tenía sus muy, muy poquito.
Yo que trabajaba en este ella y mi hermano josé , en el algodón, un saco grandísimo. Y yo me les perdí entre el algodón.
En esos tiempos crecía muy grande el algodón y había sandías por ahí entre medio y me les pedía, les llegaba con una sandía. Me encontré una sandía alegre.
Sí, hoy la señora juana es el corazón de su familia, el punto de encuentro, el lugar a donde todos regresan maravillas. Mi padre y mi madre.
Todo el tiempo ha estado conmigo. Se la quieren llevar.
Mi hermano dice no, yo estoy bien aquí. Venga.
Mejor a visitarme a mí aquí. Sí, sí.
Y yo pienso que yo soy el que la ha disfrutado más de todos los de todos los hijos que que son hamás cuatro hija y yo soy el que. El que yo pienso que más está conmigo mi vida donde sea.
104 años celebrando la vida, rodeada de todo lo que un día sembró y ahora está cosechando, pues ella nos ha enseñado muchísimas cosas a primero a trabajar, a trabajar y a y enseñar a su familia, enseñarles lo bueno, lo bueno y portarse bien con para respetar uno a los demás, para que ellos te respeten a uno. Una enseñanza que reynaldo pasará a sus hijos para que el legado de su madre perdure.
Porque ella dice el tiempo se agota y no les va a durar toda la vida, toda ya. Ya muy cansada, ya me siento muy cansada porque.
Le digo ay cansada, pues nomás le digo ya no se me quita lo cansado o hace tanto que trabajé antes. Y quizás ese cansancio es el peso de toda una vida bien vivida.
Porque juana no solo vivió un siglo, lo trabajó y ahora lo está disfrutando. Que dios los bendiga.
Amén. Bravo!
Bravo! Seguramente la señora juana seguirá celebrando muchos cumpleaños más y 10 de mayo rodeada de sus seres queridos.