DALLAS - FORT WORTH, Texas. La muerte de Lucy Harrison en Texas generó dos expedientes y una sola pregunta.
Qué pasó con Lucy Harrison: el disparo y un caso que dividen a Texas y a Inglaterra
Qué pasó con Lucy Harrison: Una habitación en Prosper, un disparo y una historia que cruza el Atlántico. El novio habló de una discusión por Trump, el padre dio su versión ante la policía. Los documentos en Inglaterra y Texas no cuentan lo mismo.
En un tribunal forense en Inglaterra, el novio de Lucy dijo que todo comenzó con una discusión en una casa de Texas.
Según el registro, Lucy discutió con su padre sobre Donald Trump y esa conversación, según el testimonio presentado, “se convirtió en una gran discusión” el mismo día en que recibió el disparo.
Lucy tenía 23 años: Murió el 10 de enero de 2025 tras una herida de bala en el pecho.
Más de un año después, el caso quedó partido en dos.
En Inglaterra, el tribunal forense concluyó que la muerte fue causada de forma ilegal, una figura conocida allí como “unlawful killing”.
En Texas, no hubo cargos.
Y, sin embargo, la autopsia del condado Collin clasificó la muerte como homicidio.
Este reportaje de N+ Univision 23 se basa en documentos oficiales del tribunal forense británico, el reporte de autopsia del condado Collin, una transcripción de cámara corporal presentada ante el tribunal, declaraciones escritas de la madre de Lucy y respuestas por correo de autoridades de Texas a solicitudes de información.

Quién era Lucy antes del disparo
En sus conclusiones, la forense principal en Inglaterra comenzó respondiendo una pregunta básica: quién era Lucy.
El texto en manos de N+ Univision 23 indica que Lucy era “apasionada” y que le gustaba debatir.
También resalta que obtuvo un título con honores.
Y deja un detalle que duele, según su madre: Lucy envió mensajes y fotos durante su viaje a Texas, hasta “15 minutos antes de morir”.
En las declaraciones de su madre enviadas a N+ Univision 23, Jane Coates, aparecen sus gustos, su forma de ver el mundo, su sentido de justicia.
Y aparece una frase atribuida a su propio diario: “Be present in everything that I do”. En español: “Estar presente en todo lo que hago”.
Ninguna de esas líneas explica lo que pasó en un dormitorio en Texas.
Pero sí recuerda por qué no basta con contar solo el disparo, también hay una vida.
Discusión sobre Trump: el testimonio
La mención sobre Trump no forma parte de la evidencia forense.
Es un elemento del testimonio previo al disparo que consta en el expediente del tribunal británico, en poder de N+ Univision 23.
La pareja de Lucy declaró que ella discutió con su padre por un tema relacionado con el presidente Donald Trump y que esa conversación “se convirtió en una gran discusión” el día del disparo.
Ese dato, lo destacan, porque alegan que sitúa un ambiente tenso antes del incidente.
No prueba qué ocurrió con el arma, solo describe el antes, según el testimonio que escuchó el tribunal.

Qué dijo el padre, según una cámara corporal
Para entender cómo empezó el relato en Estados Unidos, hay que volver a una pregunta simple, hecha por un oficial en la escena. “¿Qué fue lo que pasó?”.
La respuesta, según una transcripción de cámara corporal presentada ante el tribunal británico, fue inmediata.
El padre dijo que estaban por irse al aeropuerto.
Confirmó quién era la víctima: “Es nuestra hija. Mi hija”.
Luego dio su versión del disparo con palabras cortas: “La saqué y simplemente se disparó mientras ella estaba ahí parada”.
El oficial le preguntó si puso el arma en la cama. El padre respondió: “De inmediato”.
También habló de dónde estaba guardada. “Estaba en el cajón de la mesita de noche”.
Y agregó: “en una caja con llave”.
Al fondo, una mujer grita. “¡Por favor, que alguien vaya con ella!”
En el mismo momento, el oficial intenta ordenar la información.
Alguien responde: “Estamos a punto de volver a Inglaterra”.
El reporte forense y el expediente británico coinciden en el hospital al que llegó Lucy: Baylor en McKinney, condado Collin.

Expediente británico registra confusión inicial
El acta oficial del tribunal forense en Inglaterra, obtenida por N+ Univision 23, incluye un detalle que explica por qué, en los primeros minutos, nadie habló de un disparo.
Dice que la familia creyó que Lucy había sufrido "una emergencia médica".
Solo cuando llegaron los servicios de emergencia se confirmó la herida de bala.
El documento agrega un punto que luego se volvió central para la forense: Mientras se llamaba o se hablaba con el 911, “en ningún momento” el padre dijo que Lucy había sido baleada.
Por eso, el operador del 911 no recibió esa información desde el inicio.
Autopsia en Texas, en palabras simples
La Oficina del Médico Forense del condado Collin registró el caso, N+ Univision 23 obtuvo el documento.
El reporte establece que Lucy murió por una herida de bala en el pecho.
La trayectoria se detalla como “de frente hacia atrás, de derecha a izquierda y hacia abajo”.
El informe señala que alrededor de la herida de entrada había marcas de pólvora en la piel, conocidas en inglés como “stippling”.
Ese detalle indica que el disparo no fue a quemarropa ni desde muy lejos, sino a una distancia intermedia.
En toxicología, el reporte es claro: Negativo para alcohol, nicotina, drogas ilícitas y medicamentos con receta.
El reporte dice “Manner of death: Homicide”. En español: la clasificación médico legal de la muerte fue homicidio.
En este contexto, es una categoría forense que indica que la muerte fue causada por la acción de otra persona.
No es una condena, no determina culpabilidad.
¿Fue o no un accidente?
En Inglaterra, el proceso no es un juicio penal.
No decide culpabilidad como lo haría una corte criminal.
Es una investigación oficial para dejar una conclusión forense formal.
El tribunal determinó “unlawful killing”, una figura que en Inglaterra indica que la muerte no fue accidental, sino causada de forma ilegal.
Y aquí está la parte decisiva: la forense rechazó la idea de que el arma “simplemente se disparó” al sacarla.
En su razonamiento, escribe que por la ubicación de la herida era evidente que el arma estaba sostenida y apuntada hacia Lucy a la altura del pecho.
También afirma que, para que esa pistola se dispare, es necesario accionar el gatillo.
En el texto habla de “pointing a gun at chest height and pulling the trigger”. En español: apuntar el arma a la altura del pecho y halar el gatillo.
El documento también incluye detalles que refuerzan su análisis.
Señala que la policía buscó el proyectil y no lo localizó.
Y que el casquillo estaba a uno o dos pies de la mesa de noche.
¿
E
l alcohol
influyó
?
La forense señala que un agente del Departamento de Policía de Prosper habló con el padre en la escena y percibió olor a alcohol en su aliento.
También destaca que no se le practicó una prueba de aliento ni se tomaron muestras de sangre.
El mismo documento describe una compra en una tienda 7 Eleven relacionada con vino, con base en el material revisado por el tribunal.
Esa parte complica la investigación, porque impide descartar o confirmar influencia del alcohol en los hechos.
Por qué en Texas no hubo cargos
En Texas, el expediente terminó sin una acusación.
Reconstruir por qué el caso cerró sin acusación pública no es sencillo: parte del problema es que el rastro se corta en las respuestas oficiales.
La oficina del Sheriff del condado Collin indicó que no llevó la investigación y dirigió las preguntas al Departamento de Policía de Prosper.
En un comunicado enviado a N+ Univision 23, la ciudad de Prosper afirmó que, tras una investigación exhaustiva, el Departamento de Policía remitió el caso a la Fiscalía del condado Collin para revisión.
Añadió que no haría más comentarios.
Ese mismo comunicado dice que, como práctica, no comentan una vez que el caso fue remitido, por la posibilidad de una investigación en curso o litigio.
Del lado de la fiscalía, la respuesta fue otra puerta cerrada.
La oficina del fiscal del condado Collin respondió a N+ Univision 23 que no tenía documentos que respondieran la solicitud.
Y añadió: no retienen registros de casos que no terminaron en condena o en “deferred adjudication”, una figura de resolución sin condena.
Familia de Lucy Harrison cree que se pudo evitar
La madre de Lucy no quiso entrevistas, según el mensaje enviado por sus abogados.
Pero aportó declaraciones escritas y una foto a N+ Univision 23.
En una de sus declaraciones, Jane Coates afirmó que nunca imaginó que su hija sería baleada y moriría en Estados Unidos, en un lugar donde debería haber estado a salvo.
En el mismo texto, la familia reconoce que existen diferencias culturales en torno a las armas, pero sostiene que las leyes de Texas no protegieron a Lucy.
Esa postura refleja su opinión y su dolor, no una conclusión judicial.
También aparece un punto práctico que ayuda a entender por qué, incluso en Inglaterra, hubo límites.
Victoria Cox, representante legal de la familia, señaló que un testigo que reside en el extranjero no puede ser obligado a declarar ante el tribunal forense si decide no participar (el padre).
En el mismo texto en manos de N+ Univision 23, el equipo legal afirmó que la muerte de Lucy pudo haberse evitado.
Esa es la posición de la familia, no un hallazgo oficial.
La mención a los Texas Rangers
En el cierre de su documento, la forense en Inglaterra agradeció a los Texas Rangers por su apoyo.
A partir de esa referencia, N+ Univision 23 envió una solicitud de información a los Texas Rangers.
Hasta el momento, no había respuesta.
También se envió una solicitud al Departamento de Seguridad Pública de Texas.
Su oficina de Medios y Comunicaciones confirmó por escrito que recibió la petición.
Las solicitudes en Texas y el reloj corriendo
El miércoles 11 de febrero de 2026, N+ Univision 23 presentó una solicitud formal de información al Departamento de Policía de Prosper.
Al martes 17 de febrero de 2026, no había recibido documentos ni una respuesta sustantiva.
Derecho de réplica
N+ Univision 23 intentó obtener comentarios del padre y de su representación legal en el Reino Unido.
Se indicó que el contacto debía hacerse a través de Claudia Sivori, de Brabners.
Al cierre de este reportaje, no hubo respuesta.
Lo que se sabe con documentos
Con documentos oficiales, se puede afirmar lo siguiente:
- Lucy Harrison murió el 10 de enero de 2025 por una herida de bala en el pecho.
- La autopsia del condado Collin describe la trayectoria del proyectil y clasifica la muerte como homicidio en términos médico legales.
- El tribunal forense británico sostuvo que la muerte no fue un accidente, sino resultado de una acción ilegal, y explicó por qué llegó a esa conclusión.
- El expediente británico señala que, en los primeros minutos, no se entendió que se trataba de un disparo y que esa información no fue comunicada al 911 desde el inicio.
Siguen sin conocerse documentos que ayudarían a explicar el cierre del caso en Texas : qué pruebas vio el gran jurado, cómo reconstruyó la policía la escena y qué dicen en detalle las entrevistas y llamadas de emergencia.
Dos países, un disparo y una pregunta sin respuesta
En el diario que recuerda su madre, Lucy escribió una frase que ahora suena distinta: estar presente en todo lo que hago.
Una línea sencilla que, tras su muerte, adquiere otro significado.
En Texas, esa presencia terminó en un dormitorio con un arma, un disparo y versiones incompatibles.
En Inglaterra, el tribunal dejó una conclusión formal y un razonamiento escrito.
En Texas, el camino terminó sin cargos.
En el centro queda una pregunta sencilla y difícil, la misma a ambos lados del Atlántico: ¿Qué ocurrió exactamente dentro de ese dormitorio?











