La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem,
celebró el primer año de una "frontera blindada" bajo la administración Trump. Noem fue enfática al señalar que
durante mucho tiempo se envió un mensaje de impunidad al mundo, permitiendo que
personas entraran libremente sin que nadie actuara. Denunció que entre los inmigrantes ilegales se filtraron criminales y sospechosos de terrorismo, provocando una crisis humanitaria y de seguridad que
hoy se ha resuelto mediante el estricto cumplimiento de la ley.