Un asombroso caso de más de medio siglo de explotación esclavista se conoció esta semana en Brasil, cuando las autoridades laborales del gobierno del país sudamericano informaron del rescate de una trabajadora doméstica que durante 55 años ha sido sometida a un régimen de trabajo esclavista por parte de tres generaciones de una misma familia.
55 años de esclavitud: una trabajadora doméstica fue sometida a explotación por tres generaciones de una familia en Brasil
Una mujer trabajadora doméstica de 62 años fue rescatada en Brasil de un régimen esclavista impuesto por tres generaciones de una familia que la ha explotado durante 55 años, informaron esta semana autoridades laborales del gobierno brasileño.
La mujer, de 62 años y cuya identidad se ha mantenido en resguardo, entró a trabajar con la familia a los 7 años "sin recibir un salario mensual y sin que existiera un reconocimiento formal de la relación laboral. Desde entonces, ha trabajado para tres generaciones de la misma familia, realizando tareas domésticas de forma continua", indica el ministerio del Trabajo.
Había sido llevada a la casa de la familia por su propia madre, quien también era empleada doméstica allí.
La víctima fue encontrada el pasado jueves 2 de julio en una propiedad ubicada en la Región Metropolitana de Fortaleza, la capital del estado de Ceará, en el noreste de Brasil, frente al oceáno Atlántico.
Allí cuidaba a dos niños de 11 y 7 años, y debía preparar las comida y realizar todas las labores domésticas corrientes. Según reseñó el medio brasileño G1, la rutina de la mujer empezaba todos los días a las 4:30 am, cuando alistaba a los niños para el colegio, y proseguía con la limpieza y la preparación de la comida para el resto de la familia.
Los investigadores determinaron que durante el medio siglo de relación esclavista la mujer no recibió salarios, estuvo sometida a dependencia económica, y no tuvo oportunidades educativas. Además, ha sufrido episodios de hipertensión y estrés.
En ese lapso habitó tres vivienda distintas de la misma familia.
Decenas de miles de dólares en indemnización
Los fiscales del ministerio de Trabajo llegaron a un acuerdo con los empleadores de la mujer, denominado convenio de ajuste de conducta, que busca corregir las irregularidades laborales detectadas durante la investigación y garantizar la reparación por los daños causados a la víctima.
El convenio determina que los empleadores deben comprar a la mujer una propiedad valorada en 30,000 dólares, completamente amoblada y equipada, así como pagarle otros $10,000 como indemnización por despido.
El acuerdo también establece la regularización de las cotizaciones a la seguridad social pendientes, y una multa por incumplimiento de las obligaciones asumidas.
Los fiscales laborales aclaran que fue considerada, a efectos de investigación y reparación, la relación laboral derivada del contrato vigente desde 2014, periodo relevante para los empleadores actuales.
"El Acuerdo de Ajuste de Conducta (TAC) firmado se refiere exclusivamente a este periodo. La firma del acuerdo no impide que el trabajador reclame sus derechos individuales mediante acciones legales", indica el ministerio.
Sorpresivamente, la mujer deberá seguir viviendo en la casa donde ha trabajado, mientras se reintegra al mundo exterior y retoma el contacto con su familia, informó G1.
"Los casos de esta naturaleza representan una grave violación de los derechos fundamentales y la legislación laboral, lo que exige la intervención de los organismos responsables de proteger el trabajo decente y erradicar la esclavitud contemporánea", afirman las autoridades.
Según el ministerio del Trabajo, el trabajo doméstico debe respetar plenamente los derechos garantizados por la ley brasileña, incluyendo el registro en la libreta de trabajo, la remuneración, el descanso semanal, las vacaciones, la paga extra de Navidad y demás garantías previstas por la ley.






