El presidente
Donald Trump intensifica la
presión en el Golfo Pérsico al autorizar ataques inmediatos contra los buques que ignoren el cerco naval estadounidense. La Casa Blanca aplica en el
estrecho de Ormuz las mismas
tácticas de intercepción utilizadas contra las narcolanchas en el Caribe para
frenar el tránsito desde y hacia Irán. Esta medida pone en
alerta máxima a las fuerzas navales y escala el riesgo de un enfrentamiento armado directo en una de las rutas marítimas más importantes del mundo.