Richard Víctor Romero, de
17 años, resultó gravemente herido luego de que una
palmera presuntamente podrida cayera sobre él y su padre en el
sur de
Los Ángeles. El adolescente ha sido sometido a varias cirugías y enfrenta un pronóstico reservado que pone en duda su capacidad para volver a caminar. La familia presentó un reclamo contra la ciudad por presunta negligencia en el mantenimiento de los árboles y exige justicia por los daños sufridos.