El
FBI detalló que el
sospechoso abatido en Bakersfield, California,
tenía 41 años y un historial de delitos violentos con armas. Las autoridades
confirmaron que el sujeto era un agresor sexual registrado y un exmilitar que
desertó del Ejército. Durante la crisis de rehenes que duró más de 12 horas, el
delincuente amenazó a diez empleados con un dispositivo explosivo y amarró a cinco de ellos antes de la intervención policial.