Los estadounidenses están profundamente frustrados con la gestión económica del presidente Donald Trump y el aumento de los precios; la mayoría desaprueba su desempeño y culpa a sus políticas mientras el alza de costos amenaza las posibilidades de su partido en noviembre.
La aprobación económica del presidente llega a sus mínimos; para muchos estadounidenses, Donald Trump es el culpable de los precios cada vez más altos
Una nueva encuesta de AP-NORC revela que la mayoría de los estadounidenses culpan al presidente Donald Trump por los precios persistentemente altos, mientras que solo alrededor de 2 de cada 10 aprueban su manejo del costo de vida. A medida que se acercan las elecciones de mitad de período, la encuesta señala un creciente cansancio por el uso agresivo de aranceles por parte del presidente republicano, un continuo descontento con la guerra en Irán y una amplia decepción por su fracaso en cumplir con el alivio económico que prometió en la campaña electoral hace dos años
Una nueva encuesta de The Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research revela que solo el 17% de los adultos en EEUU aprueba el manejo que el presidente republicano le ha dado al costo de vida. Solo el 26% aprueba su gestión económica en general, lo que marca un nuevo mínimo.
La mayoría de los adultos estadounidenses (65%) culpa ahora a las políticas de Trump por los costos persistentemente altos más que a factores fuera de su control, lo que evidencia un creciente cansancio ante su uso agresivo de aranceles y un continuo descontento con la guerra con Irán.
Las desfavorables cifras se dan a solo unas semanas de las elecciones intermedias que determinarán si los republicanos mantienen el control del Congreso, y mientras Trump recorre el país con un agresivo calendario de mítines de campaña. Sin embargo, Trump —quien ha pedido a los votantes que pretendan que él está en la papeleta para intentar impulsar la participación— sigue siendo muy impopular, e incluso muchos republicanos lo culpan por no cumplir con el alivio prometido.
“Esperaba que fuera mejor o diferente, pero la verdad no está muy bien”, dijo Robert Gault, de 66 años, un trabajador de fábrica retirado de Bradford, Pensilvania, quien se describe a sí mismo como republicano.
“Pensé que nuestro presidente iba a ayudar al país y, hasta ahora, no parece haberlo hecho realmente con la economía ni en general. No ha hecho lo que yo esperaba”, dijo Gault. “Dijo: ‘Hagamos a EEUU. grande de nuevo’ ( Make America Great Again). Y no he visto que lo haya hecho”.
Los costos arrastran a Trump mientras el dolor económico persiste
Durante los últimos meses, a los estadounidenses les preocupa más no poder pagar productos básicos como la gasolina y la cesta de la compra. Alrededor de la mitad de los adultos en EEUU afirma estar “extremadamente” o “muy” preocupado por poder llenar el tanque de su vehículo, por encima del 39% registrado en julio. Aproximadamente la mitad también muestra gran preocupación por poder pagar los alimentos.
Los precios son “extremadamente desorbitados. Simplemente el costo de todo está subiendo como resultado del combustible”, dijo Pedro Sánchez, de 52 años, residente de Perris, California, quien votó por Trump y trabaja en las fuerzas del orden. “Antes tenía mucho más dinero disponible. Ya no lo tengo. Se ha ido consumiendo debido a todos estos aumentos en el costo de todo”.
La aprobación actual de Trump en materia económica representa una caída de 14 puntos porcentuales con respecto a marzo de 2025, poco después de asumir el cargo por segundo mandato. Sus dificultades en este tema marcan un distanciamiento significativo respecto a su primer mandato, cuando la economía solía ser uno de sus fuertes.
Trump pasó gran parte de la campaña de 2024 atacando al presidente Joe Biden y a la vicepresidenta Kamala Harris, ambos demócratas, por la inflación y prometiendo bajar los precios. Ahora, existe una decepción generalizada con su desempeño. Cerca de 7 de cada 10 estadounidenses afirman que la gestión de Trump sobre el costo de vida ha sido “ peor de lo esperado”. Esto incluye a aproximadamente la mitad de los republicanos, a quienes también les preocupa en gran medida poder pagar los alimentos y la gasolina.
“La compra de alimentos está fuera de control. Pareciera que todo sube”, dijo Bethany Lnenicka, de 41 años, quien administra una pequeña granja en Fairfax, Iowa. “Es una cosa una semana y a la siguiente es otra. Es una locura. Y, por supuesto, tus ingresos no aumentan”.
Lnenicka, una independiente política que suele votar por los republicanos y ha votado por Trump en tres ocasiones, dijo que esperaba que su segundo mandato se pareciera más al primero.
“Simplemente no siento que haya mejorado mucho”, afirmó.
Cerca de 6 de cada 10 republicanos desaprueban la gestión de Trump respecto al costo de vida, según la nueva encuesta, frente a aproximadamente la mitad en abril.
“Definitivamente no parece que vayamos en la dirección correcta”, coincidió Kristen Slaven, de 41 años, terapeuta de salud mental que vive en Gluckstadt, Misisipi, y que suele votar por los republicanos. Señaló que Trump está centrado en las cosas equivocadas.
“Obviamente las guerras no ayudan. Cuando son necesarias, lo entiendo. Pero nuestro enfoque en cambiar el nombre a masas de agua y extensiones de tierra me parece una estupidez cuando la gente no puede alimentar a su familia”, dijo.
“Esperaba que fuera mejor”, añadió Slaven.
Algunos republicanos aún están dispuestos a darle un margen a Trump
A pesar de su frustración, la mayoría de los republicanos (67%) sostiene que los factores fuera del control de Trump tienen mayor culpa de los altos precios.
“Creo que la inflación es un tema muy difícil de abordar”, expresó Fred Naumann, de 51 años, republicano y seguidor de Trump desde hace tiempo, que vive en Green Bay, Wisconsin.
Aunque le gustaría que bajara la tasa de interés, Naumann, quien trabaja en la industria automotriz, apoya los aranceles y la guerra con Irán, al considerar que era necesaria.
Sin embargo, en general, la mayoría de los estadounidenses (69%) sigue sosteniendo que no ha valido la pena luchar en la guerra, un ligero aumento respecto al 64% de julio. Solo el 28% aprueba cómo está manejando Trump el tema de Irán.
Los estadounidenses tampoco están satisfechos con las guerras comerciales de Trump. Solo cerca de 3 de cada 10 adultos en EEUU aprueban su gestión en las negociaciones comerciales con otros países, por debajo de los 4 de cada 10 registrados en marzo. Y el 64% afirma que ha “ido demasiado lejos” en la imposición de nuevos aranceles a otros países, por encima del 58% de enero.
En general, el panorama no mejora. Solo alrededor de 3 de cada 10 estadounidenses aprueban su desempeño como presidente. Y cerca de 6 de cada 10 afirman que el país en su conjunto está “mucho” o “algo” peor que cuando comenzó su segundo mandato.
El ámbito donde Trump mantiene una relativa solidez es la seguridad fronteriza: cerca de la mitad de los estadounidenses aprueba su gestión en esta área.
Trump enfrenta más culpa que Biden
La baja calificación de Trump en economía rivaliza con el 28% de aprobación de Biden en junio de 2022, cuando se registró una inflación récord durante la pandemia de COVID-19.
Sin embargo, los estadounidenses eran menos propensos a culpar a Biden en el periodo previo a las elecciones intermedias de ese año, lo que contrasta drásticamente con la sólida mayoría que responsabiliza a Trump en la actualidad. En octubre de 2022, el 44% de los estadounidenses afirmaba que las políticas de Biden eran las responsables de los altos precios, mientras que el 55% lo atribuía a factores fuera de su control.
Sánchez, republicano que votó por Trump, lo culpa a él, al menos en parte.
“Creo que tiene mucho que ver. Esta guerra en Irán y los aranceles que impone a otros países obviamente nos están afectando. Esas dos cosas son aspectos en los que ha estado directamente involucrado y que impactan de forma directa en la economía”, señaló. “Creo que con Biden, gran parte del asunto estaba fuera de su control. Fue todo lo del COVID y cómo afectó a lo demás. No creo que hubiera mucho que él pudiera hacer”.
Tenía grandes esperanzas en el regreso de Trump. Ahora, las cosas parecen estar peor que con Biden.









