Erika Uvidia llegó a EEUU con su familia hace tres años para solicitar asilo político. Durante una cita de revisión migratoria, su esposo fue detenido y permanece recluido en Missouri, mientras a ella le colocaron un grillete electrónico. Erika afirma que un juez busca deportarlo a Honduras y ahora sostiene el hogar con dos trabajos para cubrir sus necesidades y defensa legal.
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