El
exdirector del FBI, James Comey, se presentó voluntariamente ante las autoridades tras la
acusación de un gran jurado por presuntas amenazas contra el presidente Donald Trump. La fiscalía fundamenta el caso en una
fotografía publicada por Comey que incluye
códigos numéricos interpretados como un llamado a eliminar al mandatario 47. El proceso legal inicia bajo un
intenso debate sobre los límites de la libertad de expresión y la estrategia de defensa que seguirá el exfuncionario.