HOUSTON, Texas- En Conroe, Texas, una jornada laboral que se llevaba con normalidad terminó en tragedia el pasado 11 de abril, cuando el colapso de una zanja en un sitio de construcción dejó a dos trabajadores atrapados bajo tierra.
Informe revela que colapso repentino de las paredes de la excavación provocó la muerte de trabajador hispano
El Departamento de Policía de Conroe, Texas, investiga las causas del derrumbe que el 11 de abril cobró la vida de un trabajador y dejó otro lesionado en una obra de Engitex Construction, al sur de la Loop 336.
El accidente ocurrió a eso de las 11:50am en el bloque 3600 de South Loop 336 East, donde cuadrillas de Engitex Construction instalaban tuberías subterráneas.
De acuerdo con el reporte policial que recibió N+ Univision 45, las paredes de la excavación, de aproximadamente tres metros de altura, cedieron de forma repentina, sepultando a los dos trabajadores dentro del área de obra.
Sus compañeros comenzaron de inmediato las maniobras de rescate mientras llegaban las unidades de emergencia.
En el sitio se desplegaron elementos del Departamento de Bomberos de Conroe, junto con personal de The Woodlands Fire Department, North Montgomery County Fire ESD No. 1, Caney Creek Fire Department y el Distrito Hospitalario del Condado de Montgomery, quienes trabajaron coordinadamente para las labores de extracción y atención médica.
La identificación de los trabajadores
Uno de los trabajadores, identificado como Yonatan Arevalo Molina, de 34 años y residente de Houston, fue rescatado con vida y trasladado a un hospital local, donde más tarde fue dado de alta.
Sin embargo, su compañero José Arevalo, de 44 años, no logró sobrevivir a las heridas sufridas durante el derrumbe y fue declarado sin vida en el lugar.
Su cuerpo fue remitido al Medical Examiner’s Office del condado para la autopsia correspondiente.
Investigadores de la División de Detectives de la Policía de Conroe, junto con especialistas de la escena del crimen, realizaron una inspección detallada del sitio.
Las autoridades informaron que, hasta el momento, no existe evidencia que sugiera la intervención de terceros y que todo indica que se trató de un accidente laboral.
La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) también ha iniciado su propia investigación para determinar las condiciones en las que se realizaban los trabajos y establecer posibles responsabilidades.
El Departamento de Policía de Conroe expresó sus condolencias a los familiares, compañeros y allegados de las víctimas, y reiteró su compromiso de continuar la investigación hasta esclarecer por completo las circunstancias del siniestro.



























