Un
tribunal federal de comercio de Nueva York
anuló los aranceles globales del 10% establecidos por la administración Trump. El fallo
determinó que la Casa Blanca interpretó erróneamente la legislación utilizada para justificar la medida proteccionista. Esta decisión judicial
coincide con posturas previas de la Corte Suprema, que ya había limitado otras rondas arancelarias impulsadas por el expresidente.