El
ataque ocurrió durante una
fiesta con decenas de asistentes, cuando
sujetos dispararon en múltiples ocasiones con armas largas, dejando varios
heridos además de la
menor fallecida. A dos años, la familia sigue en terapias por el impacto emocional y denuncia falta de avances claros en el caso, con procesos judiciales aún en curso.
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