SAN ANTONIO; Texas.- Un adolescente de 15 años que fue detenido durante una redada masiva migatoria fue deportado a Honduras con engaños, sin haber firmado su salida voluntaria y sin haber notificado a sus padres.
Deportan a adolescente de 15 años arrestado durante redada de ICE; sus padres denuncian que no fueron notificados
El pasado 16 de noviembre del 2025, Luis Vallecillo, de 15 años, estaba comiendo en un patio de food trucks cuando comenzó su pesadilla: agentes de ICE llegaron al lugar y se los llevaron, a él y a sus dos primos.
El pasado 16 de noviembre del 2025, Luis Vallecillo, de 15 años, estaba comiendo en un patio de food trucks cuando comenzó su pesadilla: agentes de ICE llegaron al lugar y se los llevaron, a él y a sus dos primos.

“Llegaron unas camionetas de la nada, nosotros nos metimos al carro, pero comenzaron a golpearnos, a abrir las ventanas y sacarnos a todos”, recordó el adolescente.
Luis fue separado de sus primos, por ser menor de edad, por lo que lo internaron en un albergue, en donde estuvo durante un mes.
"Me separaron de mi familia", dice Luis, el adolescente de 15 años, deportado a Honduras
Pero durante ese tiempo, los agentes de ICE lo presionaron, insistiéndole que tenía que firmar unos documentos.
“Que les firmara el papel… y yo me negué. Aunque no firmes, me dice, siempre te vamos a llevar”, recordó Luis lo que le decía un agente de ICE.
Luis fue sacado del albergue sin decirle a dónde lo llevaban, aunque seguían insistiendo que tenía que firmar.
“Los de Migración le agarraron la mano, obligadamente, que querían que él firmara, y él les dijo que no, que él tenía sus derechos”, dijo la mamá de Luis, quien prefirió mantenerse en el anonimato.
“Me llevaron a un lugar que estaba como nublado todo, no podía ver nada, qué había afuera, ni nada. En eso, bajó un señor de un carro con unos papeles y me dijo ‘ocupo tu firma y tu huella aquí’, me dijo. Y yo le dije que no, que no iba a firmar nada, ni huellar nada”, dijo Luis en entrevista a N+ Univision 41.
Así, sin firmas, sin huellas, sin consentimiento de él, ni de sus padres, y aún sabiendo que su mamá estaba en el país y que podía encargarse de él, Luis terminó en un avión rumbo a Honduras.
“En el avión ibamos más de 50 personas, o 60. El único joven era yo. Me separaron de mi familia”, dijo Luis.
“Así me lo deportaron, sin una firma mía, ni de su papá, ni de él, fue obligado a ir a Honduras”, dijo su mamá.
Desde entonces, Luis está en Honduras, aún tratando de procesar lo que pasó mientras se adapta a una vida sin su familia.
“ Me siento como triste, porque no puedo ver a mi familia así seguido, como antes lo hacía. Y sólo llegar de la escuela, aquí, mamá, te quiero mucho, y ahora nomás así en teléfono, que ni la puedo abrazar, ni nada”, dijo el jovencito con tristeza.
Su mamá continúa en Estados Unidos y él conserva la esperanza de volver a abrazarla y de cumplir su sueño de regresar y convertirse en doctor, y que no tenga que vivir para siempre con el dolor de estar lejos de los suyos.












