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Conoce la increíble historia de Miguel Córdova: El joven en situación de calle que ve en Ana Bárbara una segunda madre

Su testimonio se dio a conocer tras haber sobrevivido la trageida del metro en Ciudad de México, y la ‘Reina Grupera’ le respondió el saludo, cantándole un tema y dedicándole unas lindas palabras.
7 May 2021 – 03:34 PM EDT
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En horas de la noche del 3 de mayo del 2021, el puente de la línea 12 del metro en México, que conecta la estación Metro Olivas con Tezonco sobre la avenida Tláhuac, se desplomó y dos vagones se fueron abajo generando la muerte de 25 personas, mientras que 40 pasajeros más se encuentran aún hospitalizados.

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Entre los testimonios de diferentes testigos, hay uno que se volvió viral y se trata de un habitante de calle, que conmocionó a México con su manera de expresarse.

Se trata de Miguel Ángel Córdova Córdova, quien sintió mucho miedo cuando vio desplomarse el puente, con vagones del metro incluidos. Sin embargo, prefiere no dar detalles de ese doloroso suceso y esconde una increíble historia.

¿Quién es Miguel Córdova?

Miguel Córdova tiene 36 años y desde que tenía seis, decidió irse de su casa y empezó su travesía como indigente. Es originario de Olcuatitán, en el municipio de Nacajuca, Tabasco y lleva una década ya viviendo en las calles de Ciudad de México.

Por razones que no explica, simplemente habla de las difíciles vivencias entre su papá, su mamá y él, prefirió esa vida que -a pesar de las dificultades- lo hace feliz.

Él recolecta botellas de la calle, las cuales vende para reciclaje y reune apenas lo necesario para comprarse dos tacos de chile, limón y sal, que es su alimento diario, junto a una bebida de tang o zuco.

¿Cómo llegó a Ciudad de México?

Cuando a los seis años decidió irse de su casa, para su seguridad, paz y tranquilidad, viajó a bordo de un tráiler hasta el lago Texcoco. Luego de sobrevivir algún tiempo, pudo llegar a Salamanca, Guanajuato, donde consiguió trabajo en la lavandería de un asilo para ancianos. Allí, fue feliz, no tanto por la estabilidad laboral, sino porque podía visitar la biblioteca y devorar libros de Sor Juana Inés de la Cruz o Teresa de Ávila.

Luego, estuvo en Tijuana, donde durante dos meses también tuvo otro empleo. En esta ocasión tenía que alimentar a 90 cerdos en un criadero y ganaba 10 pesos al día. Pero de esa travesía tan solo le quedan algunas cicatrices de las mordeduras que le propinaban los animales.

Tras un tiempo en Monterrey y en las playas de Nayarit, llegó a la capital mexicana, donde lleva ya 10 años sobreviviendo sin hacerle daño a nadie. No busca ganar dinero, ya que con lo poco que tiene es feliz. Cualquier otro peso que puede reunir lo gasta en un café internet, dónde va para ver películas de Cantiflas o de La India María.

Miguel tiene un excelente manejo del español y se expresa con mucha educación y respeto, razón que lo convirtió en tendencia, a pesar de sus condiciones de calle. Además, también habla su lengua madre, el chontal y otros dialectos como el zoque, zapoteco y mazateco.

Su relación con Ana Bárbara

En su paso por Monterrey, recuerda con mucho cariño que durante un jaripeo conoció a Ana Bárbara, su gran amiga y a quien le envió un saludo muy especial. Pues, aunque no se conocen detalles de esa relación, Angie, como le gusta que le digan, confiesa que a sus 16 años ella se convirtió en su “gran madre, después de la otra”.

La cantante de regional mexicano no pudo haber dejado pasar la oportunidad y por medio de sus redes sociales, informó que le hicieron llegar es saludo de su amigo Angie, a quien recuerda y le dedicó una canción.

El único anhelo de Angie

Miguel Ángel siente a que a sus 36 años y después de haber pasado por múltiples dificultades, su cuerpo a veces se vence; sin embargo, él no renuncia y continúa buscando la manera de sobrevivir y ser optimista.

Pero al mismo tiempo, confiesa que se quiere retirar ya, quisiera poder conseguir un trabajo y poder tener para pagar un cuarto. Pasarse su día trabajando y luego descansar bajo techo viendo televisión.

Este testimonio no habría sido posible sin la entrevista de Ruth Muñíz Román para Ruido en la Red, que pueden disfrutar a continuación:

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