Pandillas en el norte de Texas: el mapa criminal cambió y ya no basta mirar al pasado

Casos en Arlington, Dallas y South Dallas muestran cómo las pandillas en el norte de Texas se mueven entre drogas, armas modificadas y redes locales que cruzan varias ciudades del área del Metroplex.

Drogas, armas y pandillas: el mapa criminal en el norte de Texas.
Drogas, armas y pandillas: el mapa criminal en el norte de Texas.
Imagen Adobe Stock

DALLAS, Texas. En el norte de Texas, el mapa de pandillas no empieza en una frontera ni en una cárcel.

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Empieza en calles conocidas: Arlington, Dallas, Seagoville, Fort Worth, Grand Prairie, Mansfield y DeSoto.

Tres casos federales muestran un patrón que preocupa a las autoridades: pandillas locales vinculadas a tiroteos, drogas, armas modificadas y redes que se mueven entre ciudades del Metroplex.

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Arlington, el caso que cambió la conversación

El caso más fuerte está en Arlington: 21 miembros y asociados de Kiccdoe, una pandilla callejera nacida en el este de la ciudad, se declararon culpables de cargos federales relacionados con crimen organizado, drogas o delitos violentos.

La Fiscalía Federal del Norte de Texas dijo que el FBI y la Policía de Arlington empezaron a investigar al grupo en abril de 2024, después de que un miembro de Kiccdoe fue asesinado en el campus de una escuela secundaria de Arlington.

Ese crimen, según documentos judiciales, provocó tiroteos de represalia entre Kiccdoe y otras pandillas locales.

Las autoridades dijeron que el grupo estuvo vinculado con asesinatos, tiroteos desde vehículos, robos, agresiones, delitos con armas y tráfico de fentanilo, marihuana y otras drogas entre 2022 y 2025.

La Policía de Arlington documentó más de 180 incidentes criminales relacionados con la pandilla, muchos de ellos violentos.

Dallas, drogas y armas modificadas

En Dallas y Seagoville, otro caso apunta a presuntos miembros de 007 Bonton Bloods.

Cuatro hombres del área de Dallas fueron acusados en abril de 2026 por una conspiración para distribuir metanfetamina.

Durante la investigación, agentes reportaron hallazgos de 22.7 libras de metanfetamina, 4.6 libras de tabletas de metanfetamina, cocaína, marihuana, más de 61,000 dólares y más de 25 armas.

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Tres de esas armas tenían “switches”, piezas ilegales que pueden convertir pistolas semiautomáticas en armas automáticas.

👉🏻 Ese detalle marca una diferencia: el problema ya no es solo la venta de droga en una esquina.

También es la combinación de narcóticos, dinero, armas y tecnología ilegal que puede aumentar el riesgo en cualquier tiroteo.

South Dallas y el mercado abierto

En South Dallas, la operación federal “Blue Laces” terminó en 2025 con el arresto de ocho presuntos miembros de 42 Oakland Crips en el vecindario Wheatley Place.

Las autoridades dijeron que el operativo se enfocó en una zona conocida como “Dead End”, alrededor de Casey Street.

En marzo de 2026, Christopher Jamiel Love, identificado por fiscales como miembro de Four Deuce Oakland Crips, fue sentenciado a más de 20 años de prisión por cargos de drogas y armas.

Documentos judiciales describieron un mercado de droga al aire libre que funcionaba las 24 horas en la cuadra 2800 de Casey Street.

Lo que esto significa para el norte de Texas

El cambio no está solo en los nombres de las pandillas.

Está en cómo operan: redes sociales para exhibirse, ciudades conectadas por carretera, drogas sintéticas, armas modificadas y jóvenes que aparecen en casos federales antes de cumplir 25 años.

Texas mantiene un Centro Antipandillas en North Richland Hills, creado para cubrir 11 condados, incluidos Dallas, Tarrant, Collin y Denton.

Para el año fiscal 2026, North Richland Hills vuelve a aparecer entre las entidades elegibles del programa estatal Texas Anti-Gang.

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No hay un mapa público reciente que explique todo el problema.

Pero los casos de Arlington, Dallas y South Dallas dejan una señal clara: en el norte de Texas, mirar solo a las pandillas de antes ya no alcanza.

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