El caso sobre la muerte de
Isak Andic, fundador de Mango, dio un giro tras la
intervención judicial que impuso una
fianza de más de un millón de dólares
a su hijo Jonathan. Aunque el
joven reportó inicialmente un resbalón accidental en 2024, los informes forenses señalan que las
heridas no coinciden con una caída simple. Las autoridades investigan un posible móvil económico debido a
planes del empresario para modificar el
reparto de su
fortuna de 4,500 millones de dólares.