Miembros de la
comunidad cubana en Estados Unidos celebraron la
acusación formal del
Departamento de Justicia contra Raúl Castro por el derribo de dos
aeronaves en 1996. La fiscalía federal imputa al
exgobernante de 95 años siete cargos de asesinato y conspiración tras la muerte de cuatro personas. Los ciudadanos expresan optimismo sobre
un posible desenlace del régimen, mientras recuerdan que las familias de las víctimas exigen justicia. Por otra parte,
Cuba lo calificó como un “acto despreciable e infame”.