Actor de ‘Sin senos sí hay paraíso’ superó la depresión años atrás: hoy Fabián Ríos pide orar por él

Francisco Bolívar, el actor por quien Fabián Ríos pidió recientemente que se hagan oraciones, contó en el pasado que cayó en las adicciones tras un fracaso amoroso. Él reveló cómo salió adelante de esa situación.


Video Piden orar por actor de ‘Sin Senos Sí Hay Paraíso’ ante su repentina salida del proyecto tras tragedia

Las alertas se han encendido por el bienestar de Francisco Bolívar, famoso por su papel de ‘Jota’ en ‘Sin senos sí hay paraíso’, luego de que su colega, Fabián Ríos lanzara un sorpresivo mensaje.

El 20 de mayo, el actor encargado de interpretar a ‘Albeiro Manrique’ en el melodrama, compartió en su cuenta de Facebook una misiva en la que hizo una petición por su amigo.

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“Hoy, humildemente, les pido que, si juntos oramos por mi nene Panchito, Dios pronto lo tendrá de vuelta y mucho más fuerte que siempre”, escribió.

Aunque Ríos no habló al respecto, el periodista colombiano Carlos Ochoa había revelado previamente que Bolívar quedó fuera de las grabaciones de la nueva temporada de la serie por presuntos problemas de salud mental.

Fabián Ríos compartió un emotivo mensaje por Francisco Bolívar.
Fabián Ríos compartió un emotivo mensaje por Francisco Bolívar.
Imagen Fabián Ríos/Facebook

Francisco Bolívar sufrió depresión en el pasado

Por el momento, Francisco Bolívar no se ha pronunciado públicamente acerca de qué está pasando con él y el porqué de la solicitud de Fabián Ríos.

Sin embargo, en 2016, él se sinceró al reconocer que atravesó un momento crítico a raíz de una ruptura amorosa.

“Fue una experiencia un poco dolorosa, emocional, con una novia que tuve, terminamos y pasó todo esto que todos sabemos que sucede después de unas relaciones tormentosas”, dijo en entrevista para el programa ‘Asia Express’.

“Y caí en un momento de depresión muy grande en mi vida, como nunca imaginé que pudiera yo sufrir de depresión, y comencé a refugiarme en otras cosas, un poco que hoy en día yo le digo, no sanas para mi cuerpo, para mi mente, para mi espíritu: alcohol, rumba de jueves a domingo, todas las semanas, sin querer queriendo, probar alguna que otra sustancia, droga”, contó.

Él reconoció que su día a día “era muy deprimente si no estaba tomando” o de fiesta: “Sentía como mi alma, mi cuerpo, mi espíritu se iba a la depresión”.

“Sin ser suicida llegas a tener pensamiento de: ‘Bueno, ¿y si me voy de este planeta, qué?’, ‘¿Si hoy tomo la decisión de irme y ya termino con esto?’”, recordó.

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Bolívar aceptó que “disfrutó” de los excesos, pero recalcó: “El regreso de ese ‘mundo mágico’ en el que uno se mete cuando está trabado es horrible, es lo peor que le puede pasar a alguien”.

Francisco Bolívar decidió luchar por su recuperación

Luego de los malos momentos que atravesó, Francisco Bolívar decidió que era tiempo de dejar eso atrás y puso ‘manos a la obra’.

“Recuerdo que era un domingo de ciclovía. Yo llegaba de rumbear precisamente el domingo en la madrugada, y no podía dormir, estaba en mi cama con la cabeza, recostado en la almohada, mirando al techo, y no podía dormir y no podía sacarme de la cabeza este conflicto un poco molesto”, narró.

“Y recuerdo, así como mucho agrado, que lo único que hice fue ponerme una pantaloneta, unos tenis que tenía, una camiseta y, enguayabado, con un poco aún de tufo, un poco ebrio aún, salí a la ciclovía a las seis de la mañana y comencé a correr, a correr, a correr”, añadió.

Ese fue el inicio de su rehabilitación y, aunque recayó las primeras semanas, continuó por ese camino hasta hacer del ejercicio su “adicción”.

“Afortunadamente, y a Dios gracias, al universo, sí, se fue la depresión”, afirmó. “Si Dios me da el privilegio mañana de tener hijos, prefiero que mi hijo esté cuatro horas encerrado en un gimnasio, que no toda una noche metido en un bar”.