Una perra que había quedado perdida en una zona salvaje de Nueva Zelanda fue rescatada en helicóptero luego de que desconocidos reunieran miles de dólares para financiar su búsqueda, tras un accidente que dejó gravemente herida a su dueña.
Perra extraviada en bosque de Nueva Zelanda es rescatada en helicóptero tras colecta de miles de dólares
Jessica Johnston y su mascota, Molly, cayeron desde una cascada de aproximadamente 55 metros en la costa oeste de la Isla Sur.
El incidente ocurrió días antes, cuando la excursionista Jessica Johnston cayó desde una cascada de aproximadamente 55 metros en la costa oeste de la Isla Sur. Equipos de emergencia lograron ubicarla con múltiples golpes y laceraciones en una zona rocosa, por lo que fue evacuada de inmediato en helicóptero el 24 de marzo.
Sin embargo, durante el operativo no fue posible localizar a su mascota, una perra border collie llamada Molly, que quedó extraviada en el bosque.
Ante la incertidumbre, comenzó una movilización para encontrar al animal. Matt Newton, propietario de Precision Helicopters New Zealand, se puso en contacto con la dueña mientras se encontraba hospitalizada y se comprometió a buscar a la mascota. Durante varios días realizó vuelos sin éxito en la zona cercana al río Arahura, donde se perdió el rastro de la perra.
Lejos de rendirse, Newton y su familia impulsaron una campaña de recaudación de fondos que logró reunir más de 11 mil dólares neozelandeses (unos 6,300 dólares estadounidenses), suficientes para financiar al menos tres horas adicionales de vuelo con equipo de imágenes térmicas.
Así fue como encontraron a la pequeña Molly
El martes, el piloto retomó la búsqueda acompañado por una enfermera veterinaria, voluntarios y un perro de rescate llamado Bingo. Tras cerca de una hora de rastreo aéreo, lograron detectar a Molly gracias al sistema térmico mientras sobrevolaban el río.
El helicóptero descendió lo suficiente para que un voluntario bajara junto con Bingo y pudiera guiar a la perra hacia un punto seguro, evitando que huyera. Molly fue encontrada a pocos metros del lugar donde su dueña había sobrevivido a la caída; estaba desaliñada y hambrienta, pero en condiciones sorprendentemente buenas.
Newton estimó que la perra logró sobrevivir durante una semana alimentándose de animales salvajes en la zona. Además, destacó que el animal se mostró dócil durante el rescate, como si entendiera que estaban ahí para ayudarla.
Tras el operativo, lo que sería un relevo de voluntarios se convirtió en una celebración improvisada, donde todos aprovecharon para abrazar a la perra rescatada.
Horas más tarde, Jessica Johnston —aún en recuperación por sus lesiones— pudo reencontrarse con Molly en un momento emotivo que, según Newton, podría contribuir a su proceso de recuperación.
