Dilley, TEXAS.- La doctora cubana Lázara Campo Cabrera volvió a abrazar a su hija después de cuatro meses bajo custodia migratoria. Durante ese tiempo, su hija Antonella, de año y medio, permaneció fuera del centro de detención, con una condición médica que requiere atención permanente.
“No sabía si volvería a verla”: ICE libera a doctora cubana tras 4 meses separada de su bebé enferma
“Mi hija depende de máquinas… no sabía si volvería a verla”, cuenta la doctora cubana Lázara Campo pasó cuatro meses detenida por ICE mientras su bebé, con condiciones genéticas graves, seguía hospitalizada. Hoy está libre y reunida con ella.
“Mi bebé ha pasado mucho tiempo en el hospital desde su nacimiento y yo dije: ‘No puede ser, Señor, que tanto que yo pedí por ver a mi hija sana, por verla crecer, y ahora estoy aquí y ni siquiera sé si voy a ser capaz de regresar a casa’”, relató tras recuperar la libertad.
Campo Cabrera fue detenida por autoridades migratorias pese a tener un caso de asilo pendiente. Su detención se extendió durante cuatro meses en el Centro Residencial del Sur de Texas, en Dilley, una instalación con capacidad para unas 2.400 personas y que, según reportes de inicios de 2026, operaba cerca de su límite.
Desde allí, la doctora siguió el estado de salud de su hija a distancia. “Muy triste, la verdad, muy devastador. No lloraba, se me aguaban los ojos y ahí mismo yo me secaba mis lágrimas y me decía a mí misma: ‘No me puedo dejar caer’”, contó.
Su principal preocupación era la condición médica de la menor. Antonella nació con síndromes genéticos graves y requiere asistencia constante. “Debido a sus condiciones genéticas, su vida depende de máquinas para alimentarse y para respirar. Es algo que… ella necesita cuidados las 24 horas del día, los 7 días de la semana”, explicó.
Durante su detención, la posibilidad de una deportación marcó el proceso. “Mi hija… su vida depende de máquinas. Yo dije: ‘Mi hija… ni siquiera es una opción llevármela para poderla mantener con vida. Me va a tocar dejarla atrás y, tal vez, nunca más pueda volver a verla’”, dijo.
Llegó hace 5 años y tiene proceso de asilo activo
Campo Cabrera llegó a Estados Unidos hace cinco años y permanecía en el país con un proceso de asilo en curso. Sin embargo, las autoridades migratorias pueden detener a personas en esa condición mientras se resuelve su caso, especialmente bajo políticas que priorizan la ejecución de procesos de deportación.
En ese contexto, la detención no implica una resolución definitiva sobre el estatus migratorio, pero sí limita la posibilidad de atender situaciones familiares o médicas fuera del centro. La liberación, en estos casos, suele depender de decisiones administrativas o judiciales, así como de solicitudes de libertad por razones humanitarias.
Tras su salida del centro de Dilley, la doctora regresó a su hogar y pudo reencontrarse con su hija. “Ahí la vi y la abracé, la besé, la apreté lo más que pude y fue muy emocionante, la verdad, fue muy emocionante”, relató.
Su caso ahora entra en una nueva etapa. Aunque el proceso de asilo sigue abierto, su defensa evalúa una vía alternativa: la solicitud de residencia permanente a través de la Ley de Ajuste Cubano. Su abogada, Nera Shefer, confirmó que “ella va a poder ahora aplicar para su ajuste cubano”.
Esa legislación permite que ciudadanos cubanos que han permanecido más de un año en Estados Unidos soliciten la residencia sin necesidad de esperar el resultado de su caso de asilo. En el caso de Campo Cabrera, ese requisito ya se cumple, lo que abre una posibilidad legal distinta dentro de su proceso migratorio.
La aplicación de esta ley implica presentar una solicitud de residencia ante las autoridades migratorias. De ser aprobada, el proceso de asilo podría quedar sin efecto práctico, aunque formalmente no desaparece mientras esté abierto.
Mientras tanto, la doctora deberá continuar asistiendo a audiencias y cumpliendo con los requisitos de su proceso migratorio. Su situación legal no está resuelta, pero su liberación cambia el escenario inmediato: ahora puede acompañar a su hija y preparar su defensa fuera del centro de detención.











