HOUSTON, Texas- Un residente de Spring, Texas, identificado como Kaleb Christopher Merritt, de 26 años, se declaró culpable este jueves 26 de marzo ante un tribunal federal de Los Ángeles por su papel al frente de una red internacional de explotación infantil en línea.
Texano admite liderar red internacional de explotación infantil vinculada a la ideología neonazi
Un hombre de Spring, Texas, se declaró culpable en Los Ángeles de encabezar CVLT, una organización que combinaba ideología neonazi y explotación sexual infantil en línea, operando desde plataformas digitales para manipular a menores de edad en distintos países.
Merritt, quien ya cumple una condena de 33 años en Virginia por la violación de una joven, reconoció haber sido uno de los líderes del grupo extremista conocido como CVLT, una comunidad digital que utilizaba ideología neonazi y tácticas de manipulación psicológica para explotar sexualmente a menores.
Según documentos judiciales, Merritt, que usaba el alias de “eTerror”, fue uno de los administradores principales del grupo, responsable de coordinar a otros miembros en la producción y difusión de material de abuso sexual infantil.
Al menos cinco víctimas de CVLT: todas menores de edad
Las autoridades federales señalaron que al menos cinco víctimas menores de edad fueron afectadas directamente por las acciones del grupo.
Las investigaciones revelaron que los integrantes de CVLT no solo difundían material explícito, sino que exponían a las víctimas a contenido violento y extremista, incluyendo simbología nazi, mensajes nihilistas y materiales que promovían el autodaño.
Con estos métodos, los responsables coaccionaban a los menores para obtener imágenes y videos abusivos, amenazando con difundirlos en caso de resistencia.
Los otros implicados
La organización funcionaba como una red internacional: entre los implicados figuran Clint Jordan Lopaka Nahooikaika Borge, de Hawái; Rohan Rane, detenido en Francia y en proceso de extradición; y Collin John Thomas Walker, de Nueva Jersey.
Tanto Borge como Walker se declararon culpables entre octubre y diciembre de 2025.
Las autoridades describieron a CVLT como una “empresa criminal de explotación infantil” que combinaba discurso de odio, sexualización de menores y manipulación psicológica para construir una comunidad virtual de seguidores “sádicos”.
La investigación fue encabezada por Homeland Security Investigations (HSI) en Los Ángeles, con el apoyo de agencias policiales de Estados Unidos, Europa y Oceanía.
Merritt enfrentará una sentencia mínima obligatoria de 20 años y podría pasar el resto de su vida en prisión. La audiencia de sentencia fue programada para el 7 de enero de 2027 ante el juez federal Hernán D. Vera.
Este caso forma parte del Proyecto Safe Childhood, una iniciativa nacional del Departamento de Justicia que combate la explotación infantil en internet mediante la cooperación entre agencias locales, federales e internacionales.


















