La Guardia Revolucionaria de
Irán reiteró la
prohibición total de navegación por el Estrecho de Ormuz para todas las
embarcaciones de los países afiliados de EE. UU. e Israel. Aunque Donald
Trump suspendió los ataques por diez días para buscar un acuerdo diplomático, el régimen interceptó varios buques y amenaza
con graves consecuencias si intentan cruzar. Mientras los mercados tambalean, Israel intensifica su ofensiva aérea sobre Teherán para destruir la infraestructura militar iraní.