El jueves 26 de marzo, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, DOJ (del inglés Department of Justice), dio a conocer que 9 personas fueron acusadas por usar identidades que no eran suyas para obtener cientos de miles de dólares en programas que son de los contribuyentes.
Así fue como se cometió el fraude al SNAP: por más de 150 mil dólares
Este fraude conllevó que personas inmigrantes y ciudadanos de Estados Unidos perdieran más de 900,000 dólares en programas de ayuda.
A continuación te contamos cómo operaban estas personas y de qué se encarga el programa SNAP.
¿Qué es SNAP?
El Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria ( SNAP) se encarga de ayudar a las personas con un depósito a una tarjeta, en donde pueden comprar alimentos saludables, como verduras, semillas, leche, etc.
Algunos de los requisitos son que sean adultos entre 18 y 64 años y que deban participar en programas de capacitación 80 horas al mes. Asimismo, se toman en cuenta los ingresos de los hogares, siendo un límite de 3000 dólares, y en casas con adultos mayores o personas con discapacidad, el máximo es de 4500 dólares.
Los papeles que se necesitan son identificación estatal, licencia de conducir o pasaporte, número de seguro social y la Green Card o documentos de refugio.
¿Cómo operaban?
El modo en el que operaban era usando en su mayoría identidades de personas que residían en Estados Unidos pero que eran de Puerto Rico, y procedían a falsificar todo tipo de documentos, desde su identificación por parte del gobierno de Estados Unidos hasta pasaportes. Partiendo de eso, aprovechaban para inscribirse y solicitar el apoyo.
Los acusados no usaban solamente la identidad de las personas para pedir el apoyo, sino que estas se podían quedar con el nombre por más de 20 años, por lo que había casos en los que, cuando les daban condenas, tenían la misma identidad.
Tan solo por el delito de robo de identidad agravada se obtiene una pena obligatoria de dos años, que se tendría que cumplir primero antes que otra pena impuesta.
En el caso del uso indebido por el número de seguro social, se tiene una pena de cinco años de prisión, tres años de libertad supervisada y una multa de 250 mil dólares.
Este fraude conllevó que personas inmigrantes y ciudadanos de Estados Unidos perdieran más de 900,000 dólares en programas de ayuda.
ALM










