La frontera entre Ciudad Juárez y El Paso vuelve a ser el epicentro de la estrategia de seguridad de Washington. Este jueves, las empresas contratistas del gobierno estadounidense han intensificado los trabajos para
extender y reforzar el muro en esta zona. La nueva estructura consiste en vallas de acero de hasta 10 metros de altura. Organizaciones advierten que este tipo de barreras físicas podrían empujar a las
familias migrantes hacia rutas donde estarían expuestas al crimen organizado.