HUNT Texas.- Las inundaciones del 4 de julio del 2025 arrasaron con su casa y aunque la familia Tapia lo perdió todo, lograron sobrevivir, y eso vale más que cualquiera de sus pertenencias.
"Estamos bien y estamos juntos": familia recuerda la inundación que acabó con su hogar hace un año
A un año de las inundaciones que arrasaron con todo a su paso a lo largo del Río Guadalupe, esta familia de Hunt, Texas, hoy recuerda lo que vivieron aquella madrugada, en la que sobrevivieron de milagro.
A un año de las inundaciones que arrasaron con todo a su paso a lo largo del Río Guadalupe, esta familia de Hunt, Texas, hoy recuerda lo que vivieron aquella madrugada, en la que sobrevivieron de milagro.

“Fue algo como una pesadilla, una película de terror. Todavía yo sueño y no puedo dormir a veces. Eso me ha marcado un poquito mi vida”, dice María Tapia, víctima de las inundaciones.
María y Felipe Tapia vivieron la madrugada del 4 de julio del 2025 como su hubiese sido su último día de vida.
“Esa noche eran las 3:14, yo me fije bien que eran las 3 :14 porque vi la alarma. Él vio con el teléfono, con la luz, afuera, y ya afuera se miraba así, parecía un río, se miraba como una pecera el agua afuera por la ventana”, agregó María.
Tras ver que el agua cada vez subía más, la señora María y don Felipe forzaron la puerta de la casa para salir lo más rápidamente posible hasta el estacionamiento, donde algunos autos ya flotaban.
“En ese momento yo pensé ‘nos vamos a quedar sin vehículos, al menos voy a ver si localizo las llaves’, tenemos una SUV Honda. Y entonces me regresé y las llaves siempre las tenemos a un lado de la puerta, y las localicé y me salí, pero ya iba con las llaves así, acá arriba, y el agua ya me llegaba hasta aquí”, recordó el señor Felipe Tapia.
El desastre que ocasionó la tragedia no sólo causó la demolición de la vivienda donde la familia Tapia residía, si no que otras propiedades del jefe del señor Felipe también sufrieron daños materiales.
“Si puedes ver ahí donde está la ventana, el cuadro de la ventana, subió hasta arriba, le faltó una pulgada para que subiera al último piso. La casa es de tres pisos y arriba estaban unos niños con una amiga de la hija del patrón y la casa resistió, por eso se salvaron”, relató el señor Felipe.
A pesar de vivir este momento traumático, los Tapia se aferraron a la fe para seguir adelante.
“Nosotros estudiamos la Biblia, Jesucristo habló de poner primero el reino y conformarse con las cosas que tenemos. Lo importante es estar bien de salud y vivir con lo necesario”, dijo Felipe.
“Sí estamos bien, Gracias a Dios estamos bien y estamos juntos, y es todo”, dijeron ya entre sonrisas.















