Ambientada durante la celebración del décimo cumpleaños de una niña, la película sigue a una pequeña desesperada por salvar a su padre de una recaída. Convencida de que puede vencer su adicción a golpes, desea que él se convierta en una piñata. A medida que avanza la historia, ese deseo imposible empieza a hacerse realidad y el cuerpo del padre se transforma lentamente en papel maché mientras la adicción lo consume. En los últimos instantes de la película, el horror cambia de protagonista: el papel comienza a surgir de las puntas de los dedos de la niña, una sutil señal de que la adicción no ha desaparecido, sino que simplemente ha adoptado otra forma.
Cómo Luna (Sara) Naseh construyó el mundo surrealista de Papa Piñata
La diseñadora de producción Luna Naseh (Sara NasehZadeh Tabriz) cree que los mundos cinematográficos más memorables no existen simplemente alrededor de una historia, sino que se convierten en una parte esencial de la manera en que esta se cuenta. Esa filosofía es el corazón de Papa Piñata, un cortometraje de terror psicológico y horror corporal que transforma una fiesta de cumpleaños infantil en una exploración visual de la adicción, la negación y los ciclos generacionales.

En lugar de utilizar la fiesta de cumpleaños como un simple escenario, Naseh la concibió como una extensión del mundo interior de la protagonista. Cada adorno hecho a mano, cada flor de papel, guirnalda, piñata y color intenso fue cuidadosamente elegido para reflejar la forma en que una niña idealiza los espacios que la rodean. La celebración se convierte en su particular País de las Maravillas, un lugar donde la fantasía y la realidad se mezclan con tanta naturalidad que incluso lo imposible parece creíble.
A medida que avanza la transformación del padre, el entorno evoluciona junto a él. Lo que al principio resulta alegre y acogedor se vuelve poco a poco inquietante, permitiendo que el diseño de producción transmita la evolución emocional de la recaída sin necesidad de explicaciones. El color, las texturas, la repetición y el propio espacio físico pasan a formar parte del lenguaje narrativo de la película.
Una de las secuencias más representativas muestra a la joven protagonista caminando sobre las mesas del cumpleaños para llegar hasta su padre, evocando la lógica onírica de Alicia en el País de las Maravillas. Un mobiliario cotidiano se transforma en un paisaje emocional que refleja la distancia imposible entre una hija y un padre que se va alejando de ella.
Construir ese universo requirió un trabajo constante y coordinado con todos los departamentos visuales. Los escenarios se desarrollaron en paralelo con la propuesta estética general de la película, mientras que la estrecha colaboración con los equipos de vestuario, peluquería y maquillaje, efectos prácticos y especialistas permitió que la transformación del padre mantuviera una coherencia visual de principio a fin. Incluso la piñata de tamaño real fue concebida no solo como un elemento de utilería, sino como una pieza funcional capaz de sostener con seguridad a un actor suspendido, sin perder la estética artesanal presente en toda la película.
Para Naseh, el diseño de producción tiene menos que ver con la decoración que con la construcción de una arquitectura emocional. Sus espacios están concebidos para revelar la personalidad de los personajes, transmitir metáforas y guiar silenciosamente al espectador por la historia incluso antes de que se pronuncie la primera línea de diálogo.
Luna (Sara) Naseh es una artista multidisciplinar, cineasta, ilustradora y diseñadora de producción de reconocimiento internacional. Su trabajo utiliza los espacios físicos como herramientas narrativas capaces de transmitir emociones. En lugar de concebir los escenarios como simples fondos, crea universos que evolucionan junto con la psicología de los personajes, difuminando los límites entre la realidad, la memoria y la metáfora.
Cuenta con estudios avanzados tanto en Diseño de Producción como en Diseño de Producto y ha trabajado tanto en cine independiente como en departamentos de arte de producciones de gran estudio. Su obra explora temas como la memoria, la identidad y la relación psicológica entre las personas y los espacios que habitan.
Su trabajo como diseñadora de producción ha formado parte de películas seleccionadas y reconocidas en festivales y certámenes como NewFilmmakers Los Angeles, Dances With Films, Indie Short Fest, San Antonio Film Festival, Beverly Hills Film Festival, el programa Etude de EnergaCAMERIMAGE y los ASC Heritage Awards.
Ya sea creando interiores íntimos o paisajes psicológicos de carácter surrealista, Naseh afronta cada proyecto con un mismo principio: el diseño de producción nunca debería limitarse a ilustrar una historia, sino hacer que el público la sienta.







