El Superlunes de Joe Biden
Con la salida de Pete Buttigieg, primero, y de Amy Klobuchar, después, el campo demócrata quedó totalmente redefinido. Ambos candidatos eran factores que atomizaban el voto de los moderados del partido, aquellos que no respaldan las opciones más radicales del senador Bernie Sanders o su colega Elizabeth Warren.
Los retiros parecen beneficiar en primera instancia a Biden, quien viene de agarrar un importante impulso con su contundente victoria en Carolina del Sur (la primera que logra en las primarias). Tanto Klobuchar como Buttigieg depusieron sus candidaturas para respaldar al exvicepresidente.
Hasta el lunes, el sector de los moderados demócratas tenía muchas opciones. Además de Buttigieg y Klobuchar, estaba el empresario Tom Steyer y el fenómeno electoral de las últimas semanas, el multimillonario Mike Bloomberg, quien en pocas semanas subió en las encuestas gracias a una fuente inversión en medios.
Biden consiguió el sábado en carolina del Sur el impulso que necesitaba.
Imagen Gerald Herbert/AP
Es notable que la semana pasada se especulaba con una posible salida de Biden de la competencia. Sus números han venido bajando con la aparición de Bloomberg y el ascenso de Sanders, quien hace ya varias semanas lo desplazó del sitial de favorito que tuvo desde el año pasado en las encuestas.
Pero ahora el segundo de Barack Obama ha ganado un nuevo aire y su candidatura vuelve a presentarse como la alternativa a Sanders, presagiando el mismo pulso entre moderados y radicales del Partido Demócrata que se vivió en 2016, cuando el senador competía con Hillary Clinton.
Queda por resolverse la incógnita de Bloomberg, quien ha apostado todo (cuenta con un presupuesto de $450 millones en publicidad y promoción) al Supermartes. Mañana será la primera elección del ciclo en la que participe y de lograr un buen resultado podría disputar a Biden la representación del ala moderada del partido.
A diferencia del resto del grupo, Bloomberg tiene fondos para quemar casi infinitos, una fracción de los $65,000 millones en que se calcula su fortuna. El exalcalde de Nueva York no depende de financistas y puede mantenerse en campaña por el tiempo que quiera. Y en ese caso puede causar la división del frente que en condiciones normales apoyaría a Biden, para beneficio de Sanders.