La participación de las mujeres en la fuerza laboral de Puerto Rico alcanzó en 2025 su nivel más alto en más de cuatro décadas, al representar el 45.2% del total, de acuerdo con un informe del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos de Puerto Rico.
Participación laboral de mujeres en Puerto Rico alcanza su nivel más alto desde 1980
La cifra refleja una transformación gradual del mercado laboral y del rol de las mujeres en la economía.
El estudio, titulado “Participación de la Mujer en la Fuerza Laboral en Puerto Rico: Año natural 2025 ”, fue elaborado por la Secretaría Auxiliar de Estadísticas y Publicaciones y se basa en la Encuesta de Grupo Trabajador, que recopila información mensual mediante una muestra de aproximadamente 3,200 hogares.
“Este avance es un logro que buscamos sostener al promover políticas públicas que reduzcan las brechas y desigualdades que aún enfrentamos las mujeres”, señaló la gobernadora Jenniffer González, según el comunicado oficial difundido por La Fortaleza.
En términos absolutos, la fuerza laboral femenina alcanzó las 560,000 personas en 2025, mientras que el número de mujeres empleadas llegó a 531,000, equivalente al 45.4% del empleo total.
El informe también indica que la tasa de participación laboral femenina se ubicó en 38%, reflejando una recuperación tras años de descenso, mientras que la tasa de desempleo bajó a 5.2%, la más baja registrada desde 1980.
“Hoy vemos una población femenina más preparada, diversa y con una presencia cada vez más sólida en sectores estratégicos de nuestro mercado laboral”, afirmó la secretaria del DTRH, María del Pilar Vélez Casanova.
El documento destaca además una reducción significativa en la brecha de participación laboral por género, que pasó de 32.9 a 14.9 puntos porcentuales.
En cuanto a la composición del empleo, el 73.1% de las mujeres ocupadas se concentra entre los 25 y 54 años, mientras que la participación del grupo de 55 años o más ha ido en aumento, reflejando cambios demográficos en el mercado laboral.
Por sectores, los servicios y el comercio continúan como las principales fuentes de empleo femenino, al concentrar el 66.5% de los puestos. Asimismo, más de la mitad de las trabajadoras se desempeña en ocupaciones profesionales, administrativas y de apoyo.





